¿Poner la energía en tu trabajo o en tu emprendimiento? Las encrucijadas de emprender

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Una característica que tiene el gen emprendedor a mí modo de ver, es que se suele despertar en cualquier momento. Si bien muchos sostienen que hay algo así como que “emprendedor se nace” yo creo que no funciona así.

Muchos, descubren –o descubrimos, mejor dicho- que emprender es una buena alternativa aún a pesar de encontrarnos realizando otras actividades que son en esencia, nuestro forma de ganarnos la vida.

Creo que son los menos los que de muy jóvenes logran materializar su idea de un emprendimiento y muchos más los que -en el marco de la relación laboral de dependencia- deciden emprender.

Ahora, esta situación conduce hacia lugares incómodos. ¿Por qué es un problema? Tuve acceso al blog al emprendedor David Hauser, quien en su artículo “There’s currently a start-up side project bubble” logra poner en palabras esta encrucijada a la que se enfrentan muchos emprendedores que trabajan tiempo completo para otros empleadores:

  1. Se crea burbuja de talento: de acuerdo con Hauser, la burbuja es consecuencia de que muchos emprendedores no llegan a comprometerse con su proyecto al 100% hasta que éste esté andando y funcione.
  2. Eso significa que la productividad baja, tanto en su trabajo actual (respecto al que baja) como en su proyecto (respecto al que no es suficiente). La energía no se logra poner en ningún lugar concreto y además al proyecto personal se le suelen destinar las horas de ocio o las de descanso. Toda esta situación, además, se lleva a cabo bajo la promesa de que “será sólo por un tiempo”, hasta que el proyecto se consolide.
  3. La realidad es que la consolidación de una startup llega más tarde de lo que se cree y el emprendedor “navega entra las dos aguas” sin conseguir concentrar energía ni en uno ni en otro haciendo de la situación un círculo vicioso del que no puede despegar.

¿Tirarse sin red? 

Los argumentos de Hauser se sustentan en la idea de que “no toda persona está lista para emprender” dado que para él, emprender significa tener la capacidad necesaria para “tirarse sin red”, poniendo toda la atención y la energía en el proyecto que se quiere emprender.

El debate comienza –a mi entender- en éste punto: muchos de los emprendedores que cuentan con buenas ideas simplemente no pueden desvincularse de sus trabajos actuales porque en muchas ocasiones son la fuente de ingresos que permiten dar vida a ese emprendimiento.

En la mayoría de los casos no se recibe desde el inicio la inyección de dinero suficiente como para poder prescindir de un trabajo estable, pero incluso en caso que eso ocurriera, abandonar una relación laboral fija ya conlleva en sí mismo un elemento de riesgo, porque la inversión se acaba y no hay garantías que el negocio se sustente por sí mismo o se reciba nueva inversión.

De todas maneras hay un punto en el que acuerdo, con algunas salvedades. Si bien coincido en que hay que tener mucho cuidado en no dejar que ese círculo vicioso se haga crónico, creo que el punto donde no hay que poner en el foco es el tiempo que lleve esa transición y no auto- engañarse.

Muchas veces el no poner la energía suficiente en el proyecto y el esperar resultados mágicos e inmediatos hace que el proyecto quede sólo en eso, la promesa de una aplicación o una herramienta que simplemente, luego de presentaciones y anuncios rimbombantes, no funcionó.

Entonces parece que esa circunstancia diera los motivos suficientes como para no seguir intentándolo. Pero no. Emprender es eso: prueba, error, resiliencia.

Entiendo que uno puede ponerse un “deadline mental” para sacar su proyecto adelante en una cierta cantidad de tiempo y no engañarse respecto de los plazos en que ello pueda ocurrir, me refiero a estirarlo más de la cuenta, no concretarlo y siempre pensar que “falta algo más” para hacerlo realidad.

Por lo demás, no existe la receta de negocio perfecta, no alcanza con probar una vez y desistir del intento. Real es que para convertirse en un emprendedor de éxito, en algún momento, hay que tirarse sin red.

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa