Las Traperas: porque lo que no te queda a ti, me queda a mí

Las Traperas

Este emprendimiento de la segunda generación de Wayra Perú busca convertirse en el community marketplace por excelencia en el mercado de ropa de segunda mano en Latinoamérica y por eso hizo parte del segundo DemoDay de Wayra Colombia que se celebró la semana pasada en Bogotá.

Las Traperas comenzó como un colectivo para intercambiar de forma segura y divertida, mediante la compra y venta, prendas de segunda mano en perfecto estado; fomentando el consumo responsable, reduciendo la sobreproducción de prendas nuevas y disminuyendo el consumo de recursos naturales mientras que genera pequeños ingresos para la comunidad local generándole valor a prendas en desuso.

Con dos  años y medio de vida este proyecto no ha dejado de crecer: con US$60 mil en ventas anuales y 15 mil ítems únicos vendidos -50% del inventario- están buscando desarrollar un plataforma web desde la que sea posible el intercambio de artículos de segunda mano de una forma muy social; allí los usuarios podrán crear sus perfiles, subir imágenes de sus prendas y seguir a otros usuarios a partir de sus gustos. En un principio piensan hacer la gestión logística in house. La plataforma también desarrollará un sistema de recomendación para convertirse con el tiempo en un personal-shopper que le ayudará a comprar de manera más eficiente.

Este ha sido un experimento no planeado, una idea que, según su equipo, “pasó de ser un intercambio entre 20 amigas a tener 500 proveedoras, 6000 asistentes y recolectar 10000 prendas, todo en un año”.

Vanessa Touzard, cofundadora y encargada de las comunicaciones de Las Traperas, comenta que se trata de “un negocio colectivo donde ganan todos: el que vende (generando valor a prendas en desuso), el que compra (precios a una fracción del precio original) y el planeta”. El equipo lo complementa Paola Pioltelli, directora y cofundadora y quien cuenta con 13 años de experiencia gestionando proyectos y equipos en todo el mundo, y  Mariano Crowe, CTO y socio con 10 años desarrollando software en Europa y Latinoamérica.

Las Traperas sigue la filosofía de las 3R: Reducir el consumo de prendas  y objetos nuevos, Reusar la ropa y objetos que la gente ya no usa y que es única y está en muy buen estado, y el proyecto de Reciclar las prendas que ya no se pueden vender, re-diseñándolas en prendas atractivas y creativas que buscan lograr un consumo responsable.

 “El modelo siempre va a ser que si abrimos en Colombia o en Chile, que es muy probable, va a ser acompañado de una tienda física porque vamos a testear el mercado con la tienda física ya que a la gente le gusta mucho esa experiencia”, comenta  Vanessa Touzard.

El equipo emprendedor considera que el mercado de segunda mano no está desarrollado adecuadamente y por eso tienen un fuerte interés de entrar a países como Colombia y Chile y otros de la región: “En Europa y en Estados Unidos hay mercados muy desarrollados de segunda mano pero en Latinoamérica es muy pequeño. Algunos estudiantes acceden a mercados muy informales o inseguros y veíamos que la experiencia de compra de segunda mano es marginal y mal pagada. Nadie quiere vender sus prendas ni comprar porque la experiencia es agotadora, en lugares inseguros y riesgosos y le quisimos dar la vuelta a este concepto. Siempre apostamos por la experiencia de compra agradable”.

La oportunidad de mercado está en los US$9 mil millones de ingresos en el comercio minorista en línea del vestido en América Latina (excepto Brasil) y que el 10% de las ventas mundiales de prendas de vestir son de segunda mano, es decir US$900 millones de ingresos. La plataforma web de Las traperas espera vender más de 730 mil artículos en 3 años, unos US$9 millones de ingresos, considerando la expansión en Bogotá, Santiago, Lima y provincias en Perú.

Las Traperas ha obtenido fondos propios de US$60 mil anuales por ventas en su tienda física y una financiación inicial de Wayra Perú por US$50 mil. El modelo de negocio establece el 50% de comisión por cada transacción y franquicias en otros países de la región.