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El startup blues y cómo nos ayuda

Parece que fallar en un startup es algo muy común, al menos es de los argumentos más frecuentes que escucho a las reuniones a las que he estado asistiendo sobre emprendimiento. Si el equivocarse es parte de una cultura de negocio lo interesante es saber cómo lidiar con el sentimiento de haberse equivocado tomando en cuenta que cada persona lo asimila y responde distinto a los sentimientos de frustración y a la depresión. Cuando ya estás acostumbrado a caer y levantarte es casi una segunda naturaleza saber qué hacer para salir lo más pronto posible del sentimiento y usarlo como un trampolín y regresar con una estrategia nueva para seguir adelante, aún así, si se siente el peso de haberse equivocado.

Frustration

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En estas reuniones, pocas veces se habla de lo que siente uno en esos momentos de derrota, solo se cuenta que se cayó uno en el bache y que casi mágicamente entendió el problema y se sobrevivió al período de tristeza para modificar lo que fuera que hacía para encontrar la solución que buscaba, prácticamente intacto y casi de inmediato. La realidad es que dependiendo de la tolerancia a la frustración y al fracaso toma uno tiempo y acciones para salir del hoyo, entonces es que el sistema de auto protección personal se activa como cuando uno tiene fiebre que sería equivalente a el error que nos lleva a la tristeza subsecuente y la búsqueda del medicamento para matar la infección (o la depresión) que entonces sería el equivalente a las actividades que hacemos para salir de ella. Esta es mi teoría de cómo salen tan pronto del Startup Blues y adquieren nuevos bríos para cambiar, continuar o solucionar los problemas de sus startups.

Curiosamente la depresión tiene un lado bueno si vemos el impacto biológico de estar decaído. La depresión nos ayuda a pensar de manera analítica, no he dicho que antes de estar deprimido no lo hicieras, pero el estar triste pone una perspectiva distinta a la original y entonces somos capaces de poder ver los componentes macros o generales del problema en secciones más pequeñas y podemos resolver mejor algunos problemas implícitos en el proyecto, es más, algunos pueden resolver mejor problemas sociales como problemas de pareja cuando se encuentran en períodos depresivos.

La depresión nos enfoca mejor. Las reflexiones a veces obsesivas que se provocan en los períodos depresivos son casi tan incontrolables que son pensamientos que tratan casi siempre de mantenerse bajo un control médico pero que al igual que la fiebre, pueden ser buenas. Precisamente como son pensamientos que nos rondan mucho tiempo en la cabeza, no podemos concentrarnos en otras cosas que nos puedan distraer, entonces estos pensamientos cíclicos pueden traer el punto central al frente y nos hace pensar y pensar, analizar y analizar, finalmente podemos resolver algo o deshacernos de lo que nos molesta. Como nota informativa, es importante evitar estas reflexiones bajo la influencia de alcohol o de drogas recreativas, lejos de ayudarnos a resolver el problema, nos hunde más en él o tardamos más tiempo en poder resolver y definir acciones.

La sintomatología física nos ayuda a mantenernos en los objetivos. Cuando estamos deprimidos y al contrario de lo que puedes pensar, la baja de libido, la falta de energía, la somnolencia y el deseo de estar solo aumentan la concentración de energía cuando unen fuerzas con nuestra mente para poder salir adelante, nos concentran en las acciones y evitan las distracciones que se presentan para resolver los problemas.

Si algo podemos aprender de los emprendedores es su tolerancia a la frustración una vez que han salido de ella, su fuerza de voluntad para levantarse cualquier número de veces después de haber caído y salir de un período de depresión. Espero que si un día caen ustedes en uno, recuerden que hay algo bueno dentro de esa nube negra que nos va a ayudar a entender mejor las cosas y a encontrar las soluciones y aplicarlas en acciones.