Bogotá-Cundinamarca: una región de Ciencia, Tecnología e Innovación

Región Bogotá

La reciente aprobación de seis grandes proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación –CTI- para Cundinamarca hace parte de su integración con Bogotá como región y es el hito más importante de la Secretaría del departamento destinada a dichos temas, que apenas fue creada en junio de 2012 y es la única en el país.

En una charla con Adriana Gutiérrez, Secretaria de Ciencia Tecnología e Innovación de la Gobernación de Cundinamarca y quien lleva trabajando el tema desde octubre de 2011, me contó acerca de la importancia de la integración de la región a partir del conocimiento y la tecnología y cómo Bogotá debería ponerle más atención a su periferia, que no es más que el espacio netamente rural de Cundinamarca.

Esta abogada de profesión tiene una maestría en propiedad intelectual y tecnología de la Universidad de Boston y estudios de posgrado de la Universidad de Harvard en resolución de conflicto y gobierno. Además cuenta con experiencia en la apropiación e implementación de políticas públicas en CTI.

Los $52 mil millones de pesos, unos US$30 millones al cambio actual, aprobados para seis proyectos de inversión en CTI para Cundinamarca, involucran e influencia a la región que conforma con Bogotá; no solo por la influencia económica y social que ejercen mutuamente sino porque muchas de la entidades que van a desarrollar los proyectos pertenecen a Bogotá.

Uno de los proyectos más relevantes es la construcción del Ecosistema de Innovación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación- TIC, que busca articular y poner en marcha acciones que fortalezcan los procesos TIC en el departamento, integrando actores públicos y privados como Connect BogotáMalokaEsiCenter SynerticCámara de Comercio de Bogotá e Invest in Bogotá, entre otros. Contará con laboratorios virtuales, programas para fortalecer el emprendimiento y aceleración de empresas con base tecnológica, creación de una bolsa para el fomento de la innovación tecnológica y la transferencia de tecnología.

Jóse Martin: ¿En qué consistió el acompañamiento a la formulación y viabilización de los proyectos aprobados en Ciencia, Tecnología e Innovación?

Adriana Gutiérrez: Las dos grandes funciones de la Secretaría de CTI son fortalecer las capacidades a través de apropiación social y formación y ayudar a la formulación de proyectos en CTI. Esta nueva instancia facilitó un acompañamiento real a los equipos de entidades y grupos de investigación que presentaron proyectos para ser financiados por el Fondo Nacional de Regalías.

JM: ¿Cuál es el origen de los proyectos?

AD: Lo que hicimos fue recoger intereses de diferentes actores, sobre todo de los que realmente hacen investigación y desarrollo en el país, como universidades de muy alto nivel, centros de investigación y centros de desarrollo tecnológico. Coger esos intereses en términos de desarrollo de proyectos y llevarlos a la aplicación en el territorio de Cundinamarca. Llevamos a cabo esta tarea siendo una instancia única y especializada en el departamento y articulando estos actores y poniéndolos en conjunto con nosotros a trabajar, formular el proyecto y ahora a ejecutar.

JM: ¿Cuándo se ejecutarán?

AD: Estamos en este momento arrancando con la ejecución y esperamos que en un mes estén llegando los recursos.

JM: ¿Cómo se han trabajado estos proyectos?

AD: Por medio de alianzas. Esto es un aspecto a tener en cuenta porque no son proyectos que sean generados exclusivamente por parte de la Gobernación sino que son trabajados en conjunto con otras entidades como Corpoica y universidades como la Nacional, Uniminuto y los Andes; además de grupos de investigación de muy alto nivel. Lo que han hecho estas entidades es aportar, a través de su conocimiento y experticia, la formulación de los proyectos.

JM: ¿Cuáles son las líneas sobre las que se trabajan estos proyectos de CTI?

AD: Nosotros trabajamos sobre cinco líneas fundamentales que son innovación productiva, innovación social, innovación rural, innovación institucional e investigación y desarrollo.

La innovación productiva, por ejemplo, es el trabajo de conocimiento, ciencia y tecnología para llevar la gestión de la innovación a empresas y  emprendedores.

El caso de la innovación social se refiere a necesidades sociales y básicas insatisfechas, problemáticas en salud y educación que está arraigadas al territorio y cómo esas necesidades se puede suplir a través de la apropiación científica del conocimiento, investigación y desarrollo.

Innovación rural: Cundinamarca es un territorio netamente rural, somos un departamento sui generis frente a otros departamentos en la medida en que nuestra capital es el propio distrito pero el distrito es independiente del departamento. Se requieren unas dinámicas lógicas para trabajar la ciencia, tecnología e innovación diferentes a las que se pueden trabajar en el contexto social urbano o en el contexto empresarial productivo.

A través de la innovación institucional buscamos desarrollar capacidades en investigación y desarrollo a nivel de gobiernos municipales y locales.

JM: ¿Cómo se ha configurado el concepto de región Bogotá-Cundinamarca tanto en la formulación como en la ejecución de los proyectos de CTI?

AD: Casi todos los proyectos tienen la finalidad de trabajarse bajo ese concepto. Vienen de procesos que se trabajan desde Bogotá, que tienen influencia, son consecuencia de problemáticas o alianzas con la ciudad. Hay otros proyectos como el Ecosistema de Innovación, que si bien no es un proyecto donde el distrito está participando directamente, las grandes entidades del sistema de ciencia, tecnología e innovación fundamentan el proyecto sí son de la capital.

JM: ¿Cómo debe ver Bogotá a esa región que forma con el departamento?

AD: Bogotá, desde el punto de vista conceptual y físico, no es Bogotá. Somos una región y así debería verlo la ciudad. Bogotá no se sostiene sola, lo hace a través de un territorio que se llama Cundinamarca. La ciudad debe tener una complementariedad con el departamento soportada en temas económicos, de formación y de trabajo que realmente no se han visto.  

Más allá de que Bogotá tenga una población cercana a los 10 millones de habitantes y el departamento 3 millones, debemos ver la lógica del ordenamiento territorial y la sostenibilidad del territorio, fundamentada en procesos conjuntos de ciencia, tecnología e innovación.

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