Emprendedores indecisos: ¿Por qué no lanzarse al agua?

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Una lista de las razones (y qué hacer con ellas) que posiblemente no le permiten al emprendedor decidirse a ejecutar las ideas.

Las ideas son la materia prima de los emprendedores y ejecutarlas es su producto final. Pero entre la idea y la ejecución muchas veces surgen obstáculos que no se contemplaron en la imaginación, en la que fácilmente puede tomar forma una empresa digital exitosa.

Al acercarse a la realidad el emprendedor comprenderá que antes de enfrentarse con los problemas propios de una startup en desarrollo, deberá  superar otros obstáculos, esos que no le permiten lanzarse a la aventura del emprendimiento.

La siguiente es una lista de las razones que posiblemente no le permiten al emprendedor decidirse a ejecutar las ideas y que ha recopilado Rebeca Ruiz Baños, en el contexto de la crisis de empleo que vive actualmente España. Aunque Latinoamérica pueda tener algunos mejores indicadores en este aspecto, estas razones también les aplican a los emprendedores en la región.

1. La falta de voluntad

Tenemos buenas ideas de negocio casi todos los días pero ponerlas en práctica es otra cosa. Del mundo perfecto que surge en la imaginación pasamos al pensamiento: todo lo que nos va a costar llevar a feliz término las ideas. ¿Ya se desanimaron? Para comenzar esta es la primera barrera que hay que superar.

Lucha contra la pereza 

Concéntrate. No necesitas tantas ideas sino una buena en la que realmente creas. Abarcar demasiadas ideas o demasiados aspectos de una misma idea no permite enfocarse. Escribir sobre el papel todo lo que se pueda sobre la idea para encontrar aquellos aspectos que debes pulir y darle una forma clara. Al finalizar tendrás un proyecto de producto o de servicio concreto.

2. El miedo al fracaso 

¿Estamos dispuestos a asumir riesgos a la hora de emprender? Mucho se ha hablado del miedo al fracaso y de cómo el fracaso puede ser un aliado del emprendimiento. Equivocarse es la mejor forma de aprender qué funciona y qué no. El emprendimiento es un acto de valentía en sí mismo y el fracaso una lección de vida.

Supera tu miedo al fracaso 

Pensar demasiado en lo que puede salir mal no te llevará a ningún lado. Una profecía autocumplida es una expectativa que se cumple a partir de la actitud positiva o negativa de las personas. Un ejemplo sería que estés delante de un inversionista que crees que no te va a apoyar. Si el pensamiento es negativo inconscientemente actuarás en consecuencia (no te esfuerzas en conseguirlo), y finalmente no te apoyará. La frase típica sería: “Sabía que me iba a pasar”. Esto también ocurre al contrario, en positivo.

Paul Bragiel, cofundador de I/O Ventures, lo tiene claro: “Emprender es difícil. Hay momentos en que las cosas salen mal. Fallar es parte del proceso”.

Y esta frase:Fallar y continuar o levantarse es saber que la humildad de aprender la lección nos puede llevar a tener éxito la siguiente vez y dar confianza a un inversionista que el startup o emprendimiento va  a tener una vida más larga y un mayor compromiso en que funcionan las cosas como deben”, del post La cultura de fallar en el emprendimiento.

3. Desconfianza en ti mismo 

Es uno de los peores frenos a la hora de emprender ¿Seré capaz sacar un negocio adelante? Emprender significa que vas a pasar momentos buenos y momentos muy malos. Te encontrarás con mucha gente que dificulta tu trabajo y unas cuantas personas que te ayudarán. Asumir desde el principio que tendrás que pasar por situaciones difíciles te ayudará a estar preparado cuando llegue el momento. Es necesario aprender todo lo que puedas, minimizando los daños y siguiendo adelante.

Eres mejor que mucha gente que conoces

Tómate un segundo y piensa en los emprendedores que conoces. Ahora, piensa en el peor empresario de todos ellos, ¿te consideras tú más capaz que él o ella de llevar un negocio? Entonces, ¡adelante! Confía en tus capacidades y en tu negocio.

4. Escasa creatividad

Todos somos creativos en mayor o menor medida. La clave al parecer está en los que aprovechan esos momentos de claridad que ponen en orden las ideas y ayudan a pasar de la hoja en blanco a la inspiración creadora. ¿No los estás aprovechando?

De todos modos no es tan importante

La innovación y la creatividad son difíciles de vender. Es más fácil vender productos y servicios que cumplan con las expectativas del consumidor. Lo importante es hacer las cosas bien. Si tu idea no es muy creativa piensa en Apple y luego piensa en cuántas empresas hay como ella y en cuántas empresas  no son tan  creativas pero tienen cabida en el mercado. Hay consumidores para todo.

7 consejos para estimular tu creatividad emprendedora

5. El capital Inicial

Si ya cuentas con los recursos y es suficiente para cubrir los gastos de tu negocio no necesitarás la ayuda de nadie, pero ¿y si no es así? Te costará un poco más porque tendrás que vender tu idea a otros.

Consigue la financiación que necesitas

De familiares o amigos: son los primeros que te pueden ayudar a reunir tu capital inicial. Si has demostrado previamente que eres una persona capaz de sacar tus proyectos adelante, no te verán como una amenaza a la hora de prestarte el dinero. Una buena idea sería que les digas cuándo piensas que podrás devolverles el dinero, según tus previsiones (por ejemplo en dos años),  así aumentarás probabilidades de conseguir el préstamo.

De organizaciones que apoyan a las Pymes: también puedes encontrar financiación en este tipo de organizaciones de apoyo o en diversas empresas privadas que ofrecen becas y ayudas de financiación.

De los bancos: hay que contemplar la posibilidad de conseguir crédito de los bancos a partir de una propuesta atractiva y confiable. Puede ser difícil pero no hay que descartarlo.

Busca un socio capitalista: otra forma es encontrar un socio capitalista que te ayude a arrancar. Es posible que encuentres a alguien dispuesto a invertir en tu negocio a cambio de un porcentaje de las ganancias. Debes saber negociar y vender muy bien tu proyecto. Demuestra que tu proyecto suficientemente rentable para, además de dejar margen de beneficio para ti, también genere ingresos a tu inversor.

Incubadoras, aceleradoras y apoyo gubernamental: en LatAm cada vez surgen más iniciativas apoyadas por los Estados que están sacando constantemente convocatorias en fases tempranas de proyectos emprendedores. Allí no solo se encuentra apoyo económico sino también acompañamiento, entrenamiento y asesoría.

6. Dificultades administrativas

Según el informe Doing  Business 2013, en los últimos ocho años el procedimiento de constitución de empresas ha supuesto 368  reformas en 149  economías. Estos esfuerzos a nivel mundial redujeron el tiempo promedio de apertura de una empresa de 50  días a 30, además del costo promedio, del 89% al 31% de la renta per cápita.

Los análisis individuales de países como Colombia y México han confirmado la relación positiva entre las mejoras en el registro de empresas y el aumento en el número de inscripciones de negocios de nueva creación.

El año pasado en Chile, por ejemplo, se mejoró el acceso a información para empezar un negocio y se hicieron mejoras en los procesos de los instrumentos públicos que prestan apoyo a los emprendedores. La cifra llegó a 67 mil empresas creadas en 2012, la cifra más alta en la historia de ese país.

En Colombia, por su parte, los emprendedores se quejan de que todavía existen algunos trámites que hacen engorroso el proceso de abrir una startup. Lo bueno, lo malo y lo feo de abrir una startup en Colombia

El que quiere celeste, que le cueste

El papeleo y dificultad que encuentres para crear tu empresa no depende del todo de ti. En todo caso, solo tendrás que pasar por ello una vez para conseguir tu propio negocio. Ármate de paciencia y empieza a realizar los trámites, registros y papeleos pertinentes.

Encontrar soluciones más que problemas puede ser un primer paso para superar estos obstáculos. Aunque tomar la decisión de emprender puede ser difícil, hay que dejarse de preguntar si serás un buen emprendedor, empieza por intentarlo.

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