Altos impuestos sobre el sector móvil dificultan la adopción de nuevos servicios en la región

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Así lo indican las conclusiones de los reportes ‘Telefonía móvil y el impacto tributario en América Latina’ e ‘Impuestos y telecomunicaciones en América Latina’ de GSMA y AHCIET respectivamente, que muestran que una baja en la carga impositiva de las telecomunicaciones podría beneficiar a la economía de América Latina.

El estudio de la GSMA señaló que algunos países de la región padecen a causa de los altos impuestos específicos de las telecomunicaciones, los cuales amenazan el desarrollo actual de dicho sector y el lanzamiento de servicios innovadores.

Tom Phillips, Jefe de Relaciones Gubernamentales y Regulatorios de la GSMA, señaló que “los altos impuestos sobre el sector móvil dificultan la adopción de nuevos servicios tales como la banda ancha móvil 3G, los M2M y el uso de la tecnología móvil en general”. Asimismo explicó que “el sector móvil es un importante contribuyente al éxito económico y hemos visto claramente que cuando los países bajan los impuestos específicos de este sector, se alienta un mayor uso, se contribuye al crecimiento de la economía y se genera un aumento en los beneficios a los consumidores y en las recaudaciones impositivas de los gobiernos”.

Pese a esto el estudio destacó la contribución de unos US$177 mil millones del sector móvil a las economías de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú y Uruguay, es decir, un 3,5% del PIB de la región.

Por su parte, los resultados del reporte de AHCIET sobre 11 países indican que además del PIB generado por los pagos de los consumidores –por dispositivos y servicios relacionados a las TIC-, las operaciones de redes de TIC generan una distribución dentro de cada economía latinoamericana, por medio de inversiones de los operadores y pagos que se realizan en el ecosistema de las telecomunicaciones. Estas actividades crean valor agregado, contribuyendo al PIB de cada país a lo largo y ancho de todo el ecosistema económico.

Pablo Bello, Secretario General de AHCIET, explicó que “los impuestos sobre las TIC actúan como barreras a la conectividad y restringen la inversión, algo que ha demostrado ser especialmente adverso para aquellos que tienen menores ingresos”.

Los reportes demuestran que junto con la contribución al PIB  la población de LatAm disfruta de los beneficios intangibles generados a través de la conectividad móvil y las iniciativas de las TIC para las comunicaciones, educación, salud e inclusión social. Por ejemplo, el estudio de la GSMA señala que los operadores móviles de los nueve países estudiados en dicho reporte dan empleo directo a más de 107 mil personas, con una aproximación de 890 mil personas empleadas en el ámbito del ecosistema móvil de la región.

A pesar de estas contribuciones socioeconómicas, los consumidores y operadores móviles y de TIC en la región enfrentan cargas impositivas muy importantes. En el reporte de la GSMA, por ejemplo, Brasil impone a los consumidores móviles impuestos a las ventas más elevados en comparación con otros sectores. En Argentina, México y Panamá existen impuestos adicionales por concepto de contratación de servicios suntuarios que también se aplican al consumo móvil.

En Colombia se estableció recientemente una exención de un impuesto para determinados dispositivos móviles: Colombia: Reforma tributaria permite más acceso a la tecnología.

Los operadores móviles de algunos países están sujetos -además de los impuestos corporativos- a derechos de licencia, impuestos por facturación y otros tributos gubernamentales como impuestos a la propiedad.

La penetración y el uso de los servicios móviles en Ecuador y Uruguay, por ejemplo, aumentaron sustancialmente luego de la eliminación de los impuestos específicos del sector móvil en los años 2007 y 2008. Por el contrario, en México y Panamá la carga tributaria aumentó recientemente y tanto la penetración como el uso de los servicios móviles se contrajeron.

“Los legisladores y los gobiernos de toda América Latina necesitan reconocer el potencial del sector de las telecomunicaciones móviles y el impacto negativo de una carga tributaria excesiva”, concluyó Tom Phillips.

Por su parte, Pablo Bello agregó que “dada la necesidad que tiene América Latina de un mayor desarrollo de la banda ancha móvil y las TIC, el apoyo a través de políticas impositivas adecuadas puede ser una herramienta efectiva para estimular la demanda de los servicios móviles y las TIC y promover las inversiones. En sí, los gobiernos deberían contabilizar el costo de los beneficios previsibles al momento de evaluar los impuestos sobre los consumidores y los operadores de servicios móviles y TIC, y podrían considerar reducciones impositivas dirigidas a alcanzar sus objetivos en la política de banda ancha”.

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