MangaCorta: desata tu creatividad en tu camiseta

MangaCorta

Todo empezó cuando Alan Earle estaba en la universidad. Quería hacer algo para ganar dinero en los veranos y con su polola decidió vender poleras. En 2010, dos años después, creó MangaCorta, la plataforma para comprar y vender camisetas estampadas diseñadas por cualquier persona.

El salto que dio Alan no fue casualidad: mientras estudiaba Ingeniería Civil en la UC, empezó a conocer el mundo del emprendimiento, fue a todas las charlas que pudo y se animó a transformar su proyecto “en un startup, en algo más escalable”, nos cuenta. Su idea en un principio era que la gente subiera diseños al sitio web, cada vez que se vendiera una polera, él les pagaría.

“Fui a un taller de Incuba UC y me dijeron que hiciera una investigación de mercado’. Me di cuenta que la idea ya existía, pero no en Chile ni en Latinoamérica”, recuerda Alan.

Claro, Threadless ya era un éxito en Estados Unidos —ahora también están la argentina t-Art y la brasilera Camiseteria–y decidió embarcarse en el proyecto como CEO. Armó el founding team con Hans Findel, Arturo Herrera y Sebastián O’Ryan. Durante todo 2011 se mantuvieron bootstrapped y a fines de ese año arrendaron una oficina pequeña, a la que Alan iba los días en que no tenía clases.

Sí, porque él es de los que cree en el valor que otorga la universidad a los futuros emprendedores, por eso decidió terminar su carrera: “Emprender en la universidad es lo mejor que puedes hacer, porque puedes salir con fondos ganados”. Y así lo hicieron en MangaCorta, fueron seleccionados por Start-Up Chile a fines de 2011. También hicieron una campaña en el sitio de crowdfunding Ideame, con la que lograron recaudar casi CLP$2 millones.

Cómo funciona MangaCorta

Mientras la comunidad aporta los diseños, el equipo de MangaCorta se encarga de la producción, el despacho y la atención al cliente.Ya tienen 2,300 diseños en la plataforma de 641 diseñadores y cada mes se suben más diseños que el mes anterior.

Los diseñadores dicen cuánto quieren ganar por polera, así las poleras tienen un precio base al que se suman los colores y la comisión del diseñador. Y MangaCorta se encarga de pagar a los diseñadores.

Desde que lanzaron en septiembre, 500 personas han comprado en el sitio. Durante diciembre tuvieron 800 visitas diarias, pero todavía tienen que lidiar con la desconfianza de los chilenos al comprar por internet más alla de los cupones: “Todo el mundo que nos compra, nos compra una polera. La gente cree que se demora, pero después se sorprenden de lo rápido que es, máximo en una semana está en tu casa”.

Por eso ahora está aprendiendo técnicas de e-commerce para integrar herramientas que le den confianza a las personas durante el proceso de compra.

En MangaCorta puedes elegir el tipo de polera, el estampado, el color y la talla.

Los próximos planes

Después de un 2012 muy trabajado, Alan explica que están bien en términos económicos, pero están postulando a un capital Corfo para “dar el siguiente salto”.

Entre sus planes 2013 está un plan de marketing agresivo –hasta el momento solo se han valido de las apariciones en la prensa–, aumentar la tasa de conversión de compra y la expansión a otros mercados. Además, piensan extender la personalización de diseños a otros objetos como carcasas, tazones, stickers.

Y para terminar, una recomendación: aunque un experto les dijo que MangaCorta no era para ganar capital en Corfo, quedaron seleccionados en Start-Up Chile. “Ahora estamos postulando. No le creas a los expertos, créele a tus clientes”, dice Alan.

Algunos de los miles de diseños que encontrarás en MangaCorta.

Acerca del autor

Camila Carreño

Camila Carreño es periodista. Ha trabajado en el diario El Mercurio en temas de política, en la Universidad Católica en materia de políticas públicas y como editora sobre emprendimiento digital en Chile. Síguela en Twitter: @camicarreno.