E-learning: LatAm consume cada vez más, pero falta desarrollo local

e learning latam

Si bien los cursos a distancia existen desde 1858, cuando la Universidad de Londres se propuso aprovechar los avances del sistema postal en Gran Bretaña, lo que hoy conocemos como e-learning representa una revolución del proceso de aprendizaje y enseñanza tradicional. Gracias al crecimiento de Internet y al desarrollo tecnológico, este sistema permite potenciar los beneficios de la educación a distancia, facilitando el acceso a contenidos educativos a un costo muy inferior.

El mercado del e-learning proyecta en Latinoamérica un crecimiento marcado, al menos eso estima la consultora especializada en e-learning, Ambient Insight, según la cual, Latam es la región del mundo con más crecimiento de la actividad.

 

Sus proyecciones hablan de ganancias por sobre los 2.2 mil millones de dólares para el 2016, con una tasa de crecimiento anual de aproximadamente 14.6% para los productos y servicios relacionados en países como Brasil, México, Venezuela, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Costa Rica y Colombia.

De acuerdo con el informe, en la actualidad hay unos 115 proveedores de e-learning compitiendo en la región -tanto locales como internacionales- y se espera que esta demanda se triplique en los próximos años. Entre sus productos y servicios se encuentran: cursos empaquetados, servicios de contenido personalizado, plataformas de servicios de aprendizaje, herramientas online de autoría de cursos y plataformas de aprendizaje instaladas.

Desafío: consumir y producir

El punto más interesante, central para la actividad, es que América Latina, si bien es una región consumidora, importa la mayoría del contenido y la tecnología de otras regiones, lo que abre una oportunidad para los desarrolladores locales.

“El e-learning participa de manera directa de la creación de una sociedad con más conocimientos disponibles y mejores oportunidades educativas. Un tercio de la población mundial tiene acceso a dispositivos con conexión a Internet y se espera que sean dos tercios para el 2020, lo que significa que cada vez más gente tiene la posibilidad de estudiar a su propio ritmo, desde cualquier lugar y en cualquier momento, y en algunos casos hasta de manera gratuita” señala Daniel Abadi, co-fundador y CEO de Educabilia, plataforma online que cuenta con más de 5000 clases online y presenciales publicadas en diez países.

El principal desafío para el especialista, es que estos avances beneficien al aprendizaje, por lo que es necesario encontrar el modelo de e-learning adecuado para cada etapa educativa: no es lo mismo hablar de educación primaria, secundaria, terciaria, corporativa, informal, pública, privada, etc.

En el mundo corporativo, la adopción de nuevas tecnologías educativas suele ser más rápida que en otros ámbitos, ya que les posibilita capacitar a muchos empleados disminuyendo costos logísticos y maximizando el uso del tiempo. “Lo mismo ocurre en las universidades privadas, normalmente afines a los avances tecnológicos y al el uso de sistemas de aprendizaje online como ventajas competitivas” puntualiza.

En el caso de la educación pública, los cambios son más lentos y complejos de implementar ya que requieren grandes consensos e inversiones. “En Latinoamérica en particular, el mayor reto es construir un sistema público de educación capaz de revertir las desigualdades sociales y económicas de origen, considerando que un 10% de los niños no completan la primaria y un 50% abandona la secundaria. Si bien el e-learning no es la salvación, puede ser de mucha ayuda si es debidamente acompañado por políticas públicas” comenta.

Según Abadi, el futuro en la región probablemente nos encuentre utilizando métodos de enseñanza que combinen aspectos presenciales y a distancia, a través del uso de nuevas tecnologías donde se pueda aprender de manera personalizada y en entornos colaborativos.

Esto trae consigo nuevas oportunidades, especialmente para emprendedores que generen contenido online, “para quienes agrupen contenido y faciliten su búsqueda, para quienes desarrollen aplicaciones con fines pedagógicos, y para quienes desarrollen herramientas que faciliten la adopción tecnológica para profesores e instituciones” concluye.

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa