TedxBogotá 2012: tecnología, arte y colaboración para cambiar el mundo

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Más de 700 asistentes  acudieron al TEDxBogotá 2012. Un encuentro con historias inspiradoras que tienen la misión de de inspirar,  para crear otras ideas y pasar del dicho al hecho.

Una cosa queda clara: esas personas que compartieron sus experiencias son como nosotros. No se trata de personas con poderes sobrehumanos sino de personas que simplemente se percataron que pasando de las ideas a las acciones podían cambiar el mundo. Y lo hicieron.

Rodrigo Arboleda, chairman y presidente ejecutivo de la fundación One Laptop per Child Association, por ejemplo, quiso cambiar el mundo a partir de una premisa fundamental: la tecnología como un medio y no como un fin. Y el fin enfocado en la educación de los niños, en el aprender a pensar y en el “aprender haciendo”, que a través de dicha fundación provee computadores y conocimiento a miles de niños en distintas partes y comunidades de Colombia y el mundo.

Si miramos datos como en el que Colombia es el país más desigual de América Latina y el cuarto del mundo o el nivel de las universidades latinoamericanas con las del resto del mundo entendemos qué motivo a Rodrigo Arboleda a enfocarse en los niños y hacer ‘la nueva revolución de la esperanza’. 

¿Quién dijo que el arte no puede cambiar el mundo? La teoría de los muros pintados de Camilo López, abogado y profesor universitario, es una iniciativa inspiradora que apunta a cambiar esos imaginarios que vinculan erróneamente a grupos sociales en una ciudad: romper el vínculo imaginario entre el grafiti y el crimen. ¿Cómo llevar a cabo esta idea? López no tiene simplemente un teoría sino una iniciativa para una ciudad como Bogotá en la que ese imaginario tuvo un desenlace lamentable.

Su propuesta gira en torno a tres aspectos: una autoridad flexible, en la que haya un ejercicio controlado del grafiti y las autoridades sepan los puntos que deben vigilar; empresas patrocinadoras de la iniciativa y grafiteros autorregulados que a través de pactos ciudadanos expresen su voluntad de pintar en los lugares permitidos. “El grafiti es como la sombra del árbol, no discrimina. Sirve para todos”. Para López la sociedad debe depositar la confianza en estas acciones y considerar al grafiti como patrimonio público.

Miguel Urrutia hace películas y piensa que las limitaciones nos liberan. El ejemplo de un trípode al que le falta un apoyo lo lleva a considerar que dicha limitación abre un campo de creatividad para intentar hacer las mismas cosas más rápido, más fácil y mejor. “Tenemos clavado el que no se puede, sí se puede y hoy en día es muy fácil”. Urrutia, gestor del movimiento ‘Cine Recursivo’, a través del cual ha impartido talleres, seminarios y diplomados a la nueva generación de realizadores bajo el lema “Hay que hacer cine con lo que hay”, le mostró al público asistente cómo el streaming del evento estaba siendo grabado con estructuras que sostenía las cámaras de video hechas a partir de la creatividad: una cámara montada en un patín para hacer un travelling. “La  creatividad es un músculo que se puede desarrollar”. 

¿Qué es lo que hace que pasemos de las ideas poderosas a las acciones? ¿Sobrevivir? ¿Premios y castigos? ¿Acaso cambiar el mundo? José Luis Gómez cree en pasar ‘del dicho el eco’. Él dirige Fondo Acción, una de las principales fundaciones privadas que financian causas ambientales y sociales en Colombia.Un proyecto en el Chocó, la región olvidada de Colombia, lo llevó a crear iniciativas que lucharan contra el calentamiento global para evitar, por ejemplo, desastres como las inundaciones que azotaron al Atlántico, una de las regiones de la costa caribe colombiana en 2008.

Para Gómez hay dos caminos: la inspiración, para inventarnos nuestra propia causa y la afiliación a una causa que queramos. Y algo que dejó para la reflexión: “la palabra crea un mundo y abre muchas posibilidades”, el ‘dicho’ no se debe tomar como que se habla por hablar, sino que se habla para inspirar.

En Colombia existen 1.4 millones de personas que son ‘analfabetas financieros’; no saben cómo funcionan los productos financieros. Esto llevó Rodrigo Reyes a definir una ‘dieta’ porque está convencido de que “todo el mundo puede conseguir lo que quiere, si se organiza”: (1) Definir una meta, (2) querer hacer algo, (3) hacer un diagnóstico financiero real, (4) entender el valor acumulativo de las pequeñas cosas y (5) usar la herramienta de los sobres –aquella en la que se reparte el dinero en diferentes sobres para lo que se necesita y en el que ‘arriendo’ no le puede prestar a ‘rumba y licor’ pero sí viceversa. Reyes es director de Social Business en Sancho BBDO y socio de Rocket, una plataforma online gratuita que le permite a las personas conseguir más rápido lo que quieren organizando sus finanzas personales.

Federico Pardo nos dejó pensando. ‘Conservar como promesa de futuro’: si no conocemos lo que tenemos, ¿cómo lo protegemos? Es licenciado en Biología de la Universidad de los Andes y con un grupo de biólogos colombianos, peruanos y norteamericanos viajó a una zona remota de la cuenca del Putumayo –en los límites entre Colombia y Perú- con el objetivo de conocer lo que tenemos. Ellos han encontrado un sinnúmero de especies nuevas, recursos, ecosistemas y su objetivo es que al conocerlas se puedan llevar a cabo acciones para protegerlas.

Josefina Klinger es una mujer negra del Chocó, en el Pacífico; es estrato uno, nunca fue a la universidad y aunque se podría pensar que está condenada a ser una persona de ‘tercera clase’ es feliz y se siente la mujer más hermosa del mundo. Su presentación, ‘Jugando de anfitrión’ nos mostró cómo “la pobreza está en la mente y se materializa en lo físico”. Su iniciativa parte del amor que tiene por su tierra y de la idea de que ‘conocer nuestra casa’, es decir, nuestro interior, nos puede permitir el reconocimiento de nuestra responsabilidad dentro de un contexto global.

Hace seis años Josefina Klinger creó la organización comunitaria Mano Cambiada, del municipio de Nuquí-Chocó que lidera una apuesta ecoturistica para el desarrollo sostenible de la región, articulando a diferentes actores sociales y promoviendo los valores ancestrales para la toma de conciencia de la población anfitriona. El énfasis está en las generaciones de relevo para mejorar la autopercepción de su propio ser y del territorio, de manera que pueda gestarse un proceso de desarrollo auto gestionado y sostenible.

Al final, los asistentes no solo se llevaron las experiencias de los que se atrevieron a pasar del dicho el hecho. Al final, todas esas emociones son la materia prima para que cada persona que estuvo allí salga convencida de que con pequeñas cosas se puede cambiar el mundo.