Ruta N: emprendimiento global desde Medellín

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En el marco del aniversario por los tres años de trabajo de Ruta N en Medellín, PulsoSocial quiso saber cómo y cuál ha sido el impacto de sus procesos en la ciudad en torno a los emprendimientos de base tecnológica.

Ruta N es una corporación sin ánimo de lucro que trabaja con recursos públicos y que pertenece a la Alcaldía de Medellín, EPM y UNE. Se creó con el ánimo de consolidar una economía del conocimiento en la ciudad para generar condiciones que favorezcan los negocios y el emprendimiento, apoyándose en las instituciones locales existentes.

A lo largo de esos tres años Ruta N se ha involucrado con emprendimientos de base tecnológica divididos en dos grupos: los relacionados con ciencias de la vida, energía,  salud, biotecnología y energía; y, por otro lado,  los  proyectos de emprendimiento digital, con los que han venido a incursionar este año.

En palabras de Catalina Gutiérrez, profesional de Negocios del Conocimiento en Ruta N,  “consideramos la base tecnológica como la oportunidad de tener una barrera de entrada fuerte en los mercados que ingresemos a nivel global. Es la que realmente permite competencia y diferenciación en el mercado global”.

A finales de 2013 espera contar con un fondo de capital semilla que tendrá entre 18 mil y 30 mil millones de pesos para hacer inversiones entre 250 millones y mil millones de pesos en emprendimientos de alto impacto y base tecnológica. Dicho fondo tendrá prioridad para los emprendimientos en Medellín pero estará abierto a todos los emprendimientos en Colombia.

“Nosotros lo que queremos es que Medellín se convierta en un foco de innovación y emprendimiento a nivel de Latinoamérica, la idea es atraer inversión. Le damos mucho empuje al tema de visión y mercado global”, explica Catalina, quien sabe que en Medellín hay instituciones que apoyan otro tipo de emprendimientos, pero Ruta N se enfoca en que los emprendimientos en los que invierte sean globales.

En materia de emprendimientos digitales el capítulo del Founder Insitute en Medellín junto con Ruta N recibió un total de 58 emprendedores y 16 se integraron al programa en mayo de 2012. Mientras que algunos proyectos han seguido depurando sus idea, seis emprendedores se graduaron y constituyeron cuatro empresas digitales: La Bonoteca, Tuttores, Likrs e Inteldata.

Hay un emprendimiento que acabó de ganar el programa de capital semilla de INNpulsa y va a tener financiación por 220 millones de pesos. Ese es un despegue grande. INNpulsa tiene mucha visión de negocio así que no era un proceso fácil de pasar”, complementa Catalina.

Ruta N ayuda a los emprendedores a cruzar el llamado ‘Valle de la muerte’, que no es otra cosa que el salto del emprendimiento que trabaja con recursos personales y familiares a la toma de decisiones adecuadas para encontrar los recursos de los inversionistas.

“Nosotros tendemos un puente para llegar a la otra montaña que son los inversionistas; así disminuimos el riesgo tecnológico, de producto y de mercado y se los entregamos de manera muy atractiva a los inversionistas para que ellos trabajen en lo que llamamos riesgo de crecimiento”, explica Catalina, entendiendo el riesgo de crecimiento como la constitución de empresa, acceso a nuevos mercados, nuevos desarrollos y el tema de consolidación.

Actualmente, Ruta N se encuentra en un proceso de convocatoria de aceleración para ruedas de inversión con Apps.co y la ayuda de Pensa Group, un grupo de consultoría israelita, en el que están participando entre seis y ocho iniciativas.

Por su parte, Medellín tiene una red de inversionistas ángel asociada a Capitalia Colombia, cuyos inversionistas están muy interesados en participar de estas dinámicas y para eso están conociendo los emprendimientos que se están desarrollando, están transformando su visión y analizando el riesgo en otro sector porque, por lo general, tienen presencia en sectores tradicionales.

Otro de los programas que buscan hacer crecer el emprendimiento es el Programa de Aceleración 2012, en el que se están acompañando a ocho iniciativas de resultados de investigación de cuatro universidades de la ciudad, con el potencial de ser sostenibles, globales y atractivas para inversionistas, recibiendo mentoría de talla mundial con Cambridge Enterprise Limited.

El Distrito Tecnológico, por su parte, es un espacio físico que busca facilitar el asentamiento definitivo de empresas innovadoras en los sectores estratégicos definidos en el Plan CTi -salud, energía y TIC-, en aras de incrementar la competitividad de la ciudad en la región. Las estrategias de atracción hacia este distrito tecnológico se asientan sobre beneficios tributarios; mejor negocio inmobiliario a través de instrumentos de gestión del suelo; mejoramiento de la calidad espacial de la zona; proyectos colaborativos entre Universidad-Empresa-Estado y la formación de talento humano calificado y especializado. A la fecha cuenta con un centro de servicios para Latinoamérica de Hewlett Packard.

También cabe resaltar la ‘estrategia de Landing’ que busca facilitar el asentamiento de pequeñas y medianas empresas extranjeras innovadoras en los sectores de salud, energía y TIC, para dinamizar el ecosistema de innovación de la ciudad. Actualmente existen cuatro empresas instaladas en la ciudad que complementan y hacen sinergia con la cadena productiva del Cluster TIC: Lex Paradigm, Eacom, SproutLoud y staunchRobots.

Para Catalina Gutiérrez la tarea pendiente es clara: “Sabemos que hay muy buenas ideas, hemos estado fortaleciendo la cultura sobre todo y hemos trabajado mucho en el tema de asesoramiento al emprendimiento, pero ahora lo que hay que hacer es poner a fluir el tema de capital”.

El potencial de crecimiento del ecosistema de emprendimiento de la ciudad se puede entender en términos de que todavía hay muchas cosas por hacer. Y eso es un gran atractivo para innovadores, emprendedores, empresas e inversionistas. Allí está Medellín.