Lo bueno, lo malo y lo feo de abrir una startup en Colombia

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 En los últimos años el auge de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la necesidad de atraer inversión extranjera han permitido agilizar ciertos trámites que hoy hacen más fácil el nacimiento y constitución de empresas. Sin embargo, aún existen algunos que complejizan el proceso.

En el caso de las startups la información, los tiempos, los impuestos, el registro de marcas y patentes y las asesorías, son los aspectos que más les inquietan a los emprendedores.

¿Cuál es el momento adecuado para realizar la apertura formal y legal de una startup? Por la naturaleza de los emprendimientos existe la posibilidad de escoger en qué momento hacerlo, ya que los tiempos de desarrollo de una startup permiten que, por ejemplo, su momento de constitución formal se de cuando ‘esté al aire’.

Bernardo Franco, emprendedor colombiano y CEO de Yimup, considera que “en una startup, por lo general, son dos o tres personas que hacen parte del proyecto y si se conocen y son de confianza perfectamente podrían manejarla sin una constitución hasta que se haga necesario, a través de un documento privado donde se establezca la participación que tiene cada uno de los miembros”.

Recibir una inversión, entrar en un proceso de aceleración, vincularse a una incubadora: son algunos de los momentos en que se hace necesario constituir formalmente la startup. “En el camino las cosas le van mostrando a uno la necesidad de constitución de la empresa”, concluye Bernardo.

Ahora bien, en el proceso de apertura y constitución de una startup tiene mucho que ver el conocimiento que se tenga al respecto. Iniciar ese proceso formal y todo lo que implica, sin asesoría, puede ser difícil cuando, por ejemplo, ningún miembro del equipo está familiarizado.

“A pesar de que nuestro emprendimiento no estaba en ceros cuando comenzamos el proceso con Wayra, las cosas se facilitaron mucho más porque teníamos todo el acompañamiento y asesoría legal”, explica Bernardo. Por eso, las incubadoras, aceleradoras y academias de emprendimiento son espacios donde las startups pueden apoyarse para este tipo de temas.

Al preguntarle a los emprendedores por el trámite que consideran más engorroso, casi todos estuvieron de acuerdo en dos cosas: los conocimientos en aspectos contables y el relleno de formularios.

“La afiliación de los nuevos empleados a la seguridad social y los parafiscales es manual, se tienen que llenar muchos formularios con la misma información y piden los mismos papeles hasta tres veces”, explica Jorge López, cofundador y gerente de producto de Wikibanco.

Para Julián Amaya de Monoku, “cualquier trámite que implique vinculación para trabajar con el gobierno y aquellos que implican conocimientos contables para realizarlos. Además, cualquier gestión en la DIAN –Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales- suele ser motivo de depresión”.

Habría que pensar también en los procesos que no se encuentran en la apertura de la startup pero con los cuales hay que lidiar, tarde o temprano. Para Miguel Mcllister, desarrollador web y cofundador de Domicilios Bogotá, “lo que me parece engorroso es la manutención de la empresa. Me refiero a la presentación de impuestos mensuales y bimensuales. Uno debe comprar formularios, llenarlos a mano todos los meses y presentarlos en un banco. Es muy fácil que empezando a uno se le olvide presentarlos por no tener un contador desde el primer día”.

En Colombia hay procesos que hoy en día son relativamente fáciles de realizar. Crear la empresa por medio de la figura SAS –Sociedad por Acciones Simplificada-, es una posibilidad que se puede realizar de forma virtual pero que está temporalmente fuera de servicio.

¿Cómo deberían ser los trámites para abrir una startup? La respuesta es muy sencilla: online.  El cofundador de Wikibanco lo recalca: “Debería ser totalmente online. La información se puede digitar una vez y mandársela a las diferentes entidades”.

“El tramite de presentar impuestos se debería hacer una vez por año y no mes a mes. Además, sería genial si se pudiera hacer por Internet”, remata Mcllister, quien en todo caso cree que el proceso funciona bien pues ya ha constituido tres startups y el proceso ha sido muy rápido. “La única demora para los  principiantes  es la redacción de los estatutos. Lo mejor para esto es asesorarse con un abogado o con otros emprendedores”.

Julián Amaya piensa que el proceso debería ser “sencillo y corto, solo lo esencial, las entidades ya tienen muchos datos. Además, debería existir una asesoría gratuita, como guía financiera y contable, ya que uno no entiende mucho de lo que le piden y de lo que va a necesitar, como en el manejo de los impuestos”.

Ventajas y desventajas. Algunos procesos pueden ser engorrosos mientras que otros son más sencillos. Lo cierto es que las herramientas están allí y los emprendedores deben apelar al conocimiento y asesoría para que puedan llevar las ideas, con éxito, a las ejecuciones.

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