Coderise busca regionalizar su programa de capacitación en tecnologías en 2013

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Se trata de una iniciativa que faculta a los jóvenes estudiantes de países en vías de desarrollo, brindándoles el conocimiento de programación de manera práctica y enseñándoles a crear aplicaciones web.

Su directora y fundadora, Andrea Cornejo, lo define como “un experimento social de poner a prueba la capacidad de la tecnología y la programación para la superación propia de los jóvenes”. 

La idea de Coderise surgió de diversas conversaciones donde se planteaba a la tecnología y la información como herramientas de desarrollo económico en América Latina. Pero Andrea tenía sus reservas sobre dicha idea al percatarse de que la tecnología suele llegar más a las personas que ya no tienen preocupaciones económicas.

Andrea Cornejo nació en New Jersey pero se crio y estudió en Perú. Es economista y especializada en gestión y diseño de proyectos con fines sociales. De ahí su preocupación por direccionar la tecnología a donde comúnmente no lo está.

La iniciativa ya tiene un programa piloto para el área metropolitana de Medellín y está a punto de rendir sus primeros frutos, luego de 8 semanas: cerca de 17 estudiantes se graduarán y estarán en capacidad de hacer uso de códigos como Javascript, HTML5 y CSS, de forma práctica pero elemental, para comenzar a entender cómo hacer una aplicación web.

El programa piloto funciona para estudiantes de secundaria de los grados 9, 10 y 11 y no  diferencia  la posición socioeconómica. “Lo que hemos observado es que hay muchos jóvenes de estratos socioeconómicos bajos que no tienen ningún desnivel o desventaja para poder aprovechar adecuadamente el programa”, y en un futuro el programa posiblemente se dedicará más a jóvenes de colegios públicos.

Luego de la primera generación de jóvenes graduados, Coderise espera recaudar fondos para replicarlo en mayo y junio, nuevamente en Medellín.

¿Por qué comenzar en Medellín? Los mentores del programa le apostaron a construir el piloto en Colombia porque había una red de contactos, una buena sinergia y apuesta tecnológica en la ciudad. “Aunque en Medellín no se tiene un ecosistema ya establecido como en Bogotá, el hecho de que está en proceso de desarrollo causa que haya mucha sinergia, interés y exposición y que falten muchas cosas por hacer. Integrar a Coderise como parte del ecosistema durante el desarrollo su desarrollo  y no llegar a la fiesta cuando ya todo está”, explica Andrea.

La buena acogida que ha tenido este proyecto ha hecho que ya se piense en su expansión. A mediados de 2013 se espera que el programa ya tenga presencia en Bogotá y, dependiendo de cómo esté el equipo de liderazgo y cuánto apoyo pueda encontrar, se contempla su entrada en México.

¿Quiénes ofrecen el conocimiento? Los instructores son empleados de tiempo completo de una compañía de desarrollo de software que patrocina el proyecto. Ellos tienen experiencia como tutores y están de lleno en el desarrollo de aplicaciones web. “En este momento lo están haciendo a modo voluntario pero en el futuro se busca darles una remuneración, probablemente no como un trabajo a tiempo completo sino por el tiempo que le dediquen al programa”.

Además, el programa pretende demostrarles a los jóvenes que ellos también pueden ser emprendedores tecnológicos y esa idea se ha reforzado con charlas de speakers motivacionales como Alex Torrenegra, uno de los referentes de emprendimiento digital en Colombia.

¿Cómo se sostiene esta iniciativa? Coderise ha recaudado fondos para implementar el programa piloto a través de una campaña de crowdfunding. La idea es que Coderise busque apoyo económico en el ecosistema de startups, compañías y comunidad en la ciudad donde se encuentre. “La estructura se va a consolidar con una oficina global que probablemente esté en Estados Unidos, pero que estará enfocada en dar apoyo al manejo y administración, más que al componente económico, de cualquier Coderise local que se quiera hacer”, explica Andrea.

La capacitación de un estudiante es de US$ 600, incluyendo el transporte y la alimentación.

Uno de los posibles resultados a largo plazo de Coderise es que los estudiantes puedan en un futuro crear sus propios emprendimientos a partir de lo que han aprendido: “Nos encantaría que eso pasara, pero lo más importante es otorgar las herramientas para crear porque de esa manera pueden encontrar un trabajo más fácilmente al tener un portafolio más competitivo”, concluye Andrea Cornejo.

Terminen o no en el futuro creando su propia startup, los jóvenes estudiantes están siendo empoderados con un conocimiento y unas herramientas que de otra forma seguramente no les llegaría. Se trata entonces de un paso más en la consolidación del ecosistema digital colombiano a futuro.

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