Afluenta.com o cómo Internet puede transformar la industria financiera

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Quizás sea apresurado afirmarlo, pero Internet ha modificado tantas industrias que por qué no pensar que se vuelva una alternativa confiable frente al descrédito al que mundialmente se enfrentan las entidades financieras.

Lo que propone Afluenta.com -al considerarse como la primera red regional de finanzas colaborativas– es, en un punto, el fin de la intermediación bancaria y la vuelta a las raíces: en un entorno confiable, seguro y regulado, pone en contacto a ahorristas que cuentan con efectivo para prestar con tasas más altas que las que ofrece el mercado con potenciales buscadores de financiación dispuestos a pagar un interés pero evitar al mismo tiempo los altísimos costos del sistema financiero.

Afluenta no realiza intermediación financiera según lo descripto en la Ley argentina Nº 21.526 de Entidades Financieras ya que ello implica la realización de dos tareas diferenciadas e inseparables: recibir depósitos del público asumiendo el riesgo de restituir los mismos en las condiciones pactadas mientras que asumen el riesgo de incobrabilidad de los préstamos otorgados con dichos recursos.

“La conexión de ambas actividades y los riesgos asociados, tienen una clara connotación jurídica que es inseparable del negocio bancario. Afluenta, en cambio, no intermedia ni afronta tales riesgos como lo hacen los bancos porque no es depositario de los fondos: los fiduciantes son inversores (no son depositantes ni acreedores) que invierten su dinero definiendo el destino, monto y oportunidad de los fondos entendiendo el riesgo que asumen esperando recibir una renta como resultado de la actividad del fideicomiso” indica Alejandro Cosentino, fundador de Afluenta.

Cosentino, ya cuenta con experiencia en finanzas y vislumbró el beneficio de unir las redes sociales con alternativas de inversión y crédito para lograr un servicio que permita a las personas operaciones financieras justas y humanas; luego se unió con un grupo de profesionales argentinos con destacada trayectoria en diversas industrias que posibilita una mejor comprensión y ejecución del negocio.

El marco jurídico

El sistema de inversión que propone la plataforma es posible porque opera a través de un fideicomiso ordinario de administración regulado por la Ley 24.441, donde los inversores son fiduciantes y Afluenta el agente fiduciario. “Los préstamos son otorgados por el fideicomiso con recursos aportados por los inversores y conforme su  instrucciones” aclara Cosentino.

En cumplimiento del art 5 de la Ley 24.441, Afluente.com se encuentra inscripta en el Registro de Fiduciarios Ordinarios Públicos de la Comisión Nacional de Valores (CNV) bajo el Nº 11 lo que la habilita a ofrecer al público sus servicios bajo el control del organismo pero este no aprueba ni controla los contratos de fideicomiso que el Afluenta celebre.

Cómo funciona

Para quines buscan crédito: se evalúa a los solicitantes. Sólo se admiten solicitudes de personas solventes que luego se presentan a los inversores.

La plataforma facilita la interacción entre la comunidad: cada préstamo se divide en micro préstamos para que sean financiados bajo la modalidad de subasta online; los solicitantes no dependen de un solo inversor, mejoran las condiciones de su crédito final y los inversores evalúan en quienes invertir diversificando su dinero en múltiples solicitantes.

Se mantiene la confidencialidad de la identidad de los participantes: se protege la seguridad de los datos, administra el crédito para las partes y realiza las transferencias de dinero, al tiempo que sistemas inteligentes de análisis crediticio monitorean el pago de las cuotas disminuyendo los riesgos de incobrabilidad.

Todos ganan

La plataforma está desarrollada íntegramente en Argentina, se trata de un software libre de código abierto y con las más estrictas medidas de seguridad: integra procesos de inversión y solicitud de créditos para brindar una alternativa innovadora en términos de servicios financieros.

Quienes invierten en créditos para otras personas son asistidos por modalidades automáticas de inversión que replican conceptos avanzados de distribución de dinero en créditos para diferentes tipos de clientes, mientras que los que buscan encuentran facilitado solicitar un préstamo gracias a la personalización de la propuesta de crédito a través de un avanzado sistema de admisión crediticia que evalúa la solvencia y solidez de los participantes.

El sistema financiero, de alguna manera, es alcanzado así por las redes colaborativas, “Las redes sociales y las plataformas de intercambio online cambiaron la manera de relacionarnos y el compartir se convierte en el elemento diferencial. Hoy podemos invertir nuestro dinero en créditos para otras personas, ayudarlas a cumplir sus objetivos y al mismo tiempo obtener un rendimiento más justo por nuestro dinero” comenta Cosentino.

La repercusión inicial es alentadora. “Las más de 14.000 visitas indican el gran interés de los usuarios en contar con una opción diferente en el mercado para sus opciones financieras. Las visitas se incrementan día a día y suman visitantes que se interesan en conocer las condiciones para solicitar e invertir en créditos.

Los inversores pueden invertir desde $5.000 (un poco más de mil dólares) y los solicitantes de créditos pueden pedir hasta $80.000 en 12, 24 y 36 meses de plazo. Los solicitantes de créditos pueden pedir hasta $80.000 (un poco más de 17 mil dólares) en 12, 24 y 36 meses.

En el primer mes de su lanzamiento, ya posibilitó los primeros créditos personales. En este período, ya cuenta con más de 200 inversores interesados, de los cuales el 30% ha solicitado adherirse al “Fideicomiso Afluenta I” que tiene como objeto el otorgamiento de créditos personales de múltiples destinos para individuos.

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa