Para emprender hay que romper las barreras mentales para empezar a hacer negocios

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Uno de los paneles de mayor afluencia a PulsoConf fue el de Apoyo al Emprendimiento, liderado por Eduardo Quiróz de Ruta-N, Claudia Obando de Apps.co y Luis Flórez de iNNpulsa. Durante su participación cada uno de ellos habló sobre la visión y compromiso de  estas entidades que hasta el momento han demostrado buena capacidad de gestión en el naciente ecosistema emprendedor en Colombia: iNNpulsa, con sus más de 10 convocatorias para apoyar al emprendimiento en todos los sectores empresariales del país; Apps.co con las diferentes fases que hasta ahora ha lanzado con muy buenos resultados, y Ruta-N en su misión de convertir a Medellín en la capital nacional de la innovación, e insertar a la ciudad en una nueva lógica económica, en la era de los productos y servicios digitales.

Aunque el ecosistema ha empezado a crearse, el panel ha dejado al descubierto muchas de las carencias en el país. Algunos logros, sin embargo, resultan alentadores, pero lo que es claro es que aún hay mucho trabajo por hacer y que el compromiso de estas tres entidades es apenas el comienzo de muchas cosas por venir.

De acuerdo con Claudia Obando, de Apps.co ventas, creación de empresas y generación de empleo son el mantra en esta organización. Sus objetivos son promover el desarrollo de la industria de capital de riesgo en etapas más tempranas, generar negocios derivados de aplicaciones web y  promover la creación de contenidos digitales.

Hay que hacer un esfuerzo importante en especialización, sobre todo en fondos de inversión que respondan a cosas muy puntuales. Esos son nuestros principales propósitos. A través de Apps.co  tenemos a más de 12,000 personas en bootcamps aprendiendo, de esas al menos 3 mil nunca habían programado. En la fase de ideación hemos recibido 970 propuestas  provenientes de más de 1300 personas. En el  logro de estos dos objetivos hemos apuntado a  cuatro usuarios distintos: los que no tienen las capacidades para desarrollar aplicaciones, entonces se generan las condiciones para que aprendan y puedan hacerlo. La segunda oferta es para el que tiene ideas pero no ha validado. La tercera es la oferta de consolidación para acompañar al emprendedor que ya encontró una oportunidad de negocios para que escale, genere ganancias y consolide el equipo. Para el último usuario, que ya es una empresa, tenemos el programa de aceleración: preparar empresas para que busquen capital de riesgo para las etapas más tempranas.

La intervención de Luis Flórez, Director de Innovación de iNNpulsa fue un poco más crítica al afirmar:

Cuando uno piensa en cuál debería ser el rol del gobierno en el apoyo a estos temas uno piensa en Andrés Barreto. ¿Qué hubiera pasado si hubiera estado todo el tiempo acá en Colombia? ¿habría encontrado sus clientes y partners? Quizás no, quizás  habría sido un talento desperdiciado. Los emprendedores que están en Colombia quizás aún no tienen la red de soporte, ni quien les ayude a tomar las decisiones.

Solo se crearon 284 emprendimientos dinámicos en la década pasada. Más del 60% en Bogotá. ¿Cómo es posible subir esta cifra? Esto requiere probar, implementar y escalar. Esto no tiene receta, hay que pivotear, la política pública debe aprender a hacer quiebres de cintura, entender qué funciona y qué no y multiplicar las iniciativas para cada área.

¿Cuáles son los principales  problemas del país en temas de emprendimiento? por ejemplo, no hay mentores  para saber cómo hacer las cosas adecuadamente, con quien relacionarse o a quien preguntarle. ¿Quien da el apoyo financiero? Hay que saber cómo acceder a los mercados clave. Entender que hay mercados grandes afuera, buscar partnerships, pues somos demasiado cerrados, aún pensamos muy localmente.

¿Cómo hago para contactar a las personas clave? La internacionalización es estratégica y necesitamos conectar a la diáspora y aprovechar los 4 millones de colombianos afuera. Tenemos que romper las barreras mentales para hacer negocios. En Innpulsa estamos fortaleciendo instituciones regionales que actúen como mentores para ayudar a ensamblar negocios.

Por su parte Eduardo Quiroz de Ruta-N ha dicho:

Medellín ha tenido que repensarse y definir su nueva vocación económica. La ciudad tiene un trabajo conjunto entre universidades, empresas y el gobierno sobre economía del conocimiento. Este plan se articula con distintos actores que fortalecen negocios de este área. Esto se ha constituido en política pública de Medellín, por lo menos  el 7% de los excedentes de empresas púbicas va para Ruta-N. Tenemos que incorporar capacidades que no existen hasta ahora en una ciudad de tradición emprendedora: vender conocimiento, licencias, patentes, entrar a esta nueva discusión con altura. Por eso  trabajamos con plataformas de innovación. También tratamos de incorporar negocios de conocimiento. En Medellín aún no tenemos una aceleradora, pero traemos iniciativas que tienen 3 características particulares: ser rentables, sostenibles y globales.

La conclusión del panel, que se extendió por un buen tiempo gracias al interés de los asistentes, es que el esfuerzo debe ser conjunto: entidades gubernamentales, empresa privada y emprendedores deben empezar a pensar en el país como uno de vocación creadora e innovadora, vencer el miedo a arriesgarse, emprender y creer en todo el talento que hay en Colombia y en la capacidad que debemos tener para dar el giro desde una tradición agrícola y minera a una sociedad que piensa digitalmente, no solo en  términos de sus actividades cotidianas, sino que es capaz de pensar en negocios tecnológicos a escala global.

Acerca del autor

Aleyda Rodriguez

De profesión filósofa. Editora y redactora de contenidos para la Red. Ha trabajado para diversas marcas del entorno tecnológico, publicitario y de PR que operan en Colombia. Aprendiendo a usar sus gadgets para producir y reproducir conocimiento en Internet.