México: las normas para la industria tecnológica tienen más vacíos que certezas

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Sea para emprender desde cero o para expandir la empresa, México es un mercado prometedor pero lleno de cuellos de botella. Uno de esos pasillos estrechos y oscuros, es la disparidad normativa de  los 31 estados  y el DF.

El Monitoreo  “Proyecto de Homologación Normativa en Estados y Municipios en materia de Tecnologías de la Información”,  indica que el nivel de desactualización de los textos, diferencias de términos, incompatibilidad de software, diferencias en las facturación electrónica, la no identificación de delitos cibernéticos, por ejemplo.

El informe indica: “Existen aún muchos pendientes por resolver en el cuerpo normativo de entidades y municipios, para que el marco legal de las tecnologías de la información den certeza jurídica a los usuarios y a las transacciones a través de Internet”.

Los emprendedores y compañías, al igual que los usuarios, deben transitar un camino lleno de agujeros en los cuales cualquiera puede tropezar.

El documento propone una serie de acciones y políticas interestatales  como por ejemplo:

a) Expedir agendas digitales o programas sectoriales para las TI;

b) Emitir decretos o acuerdos que estimulen el crecimiento de las contrataciones en línea;

c) Reconocer el valor de las firmas, certificados y expedientes digitales;

d) Prever estímulos fiscales para el desarrollo del sector;

e) Crear infraestructura para la conectividad;

f) Permitir que los Municipios emitan reglamentos para la seguridad informática;

g) Tramitar juicios en línea;

h) Estimular el uso de las herramientas tecnológicas por parte de notarios públicos y agentes de la intermediación civil;

i) Prever reglas para la seguridad informática;

j) Dar reconocimiento interestatal (transfronterizo) a operaciones on line; entre otros rubros.

Los estados más avanzados en el tema son Jalisco, Nuevo León, Colima y el Distrito Federal.

Gran Mercado, industria en ciernes

El estado de las normas TI en México coinciden con la poca participación de los VC  en la naciente industria tecnológica ( web).  En lo que va del 2012, según los datos aportados por la Amexcap ( Asociación Mexicana de Capital Privado) , solo se registran dos inversiones por parte de un fondos VC en empresas de base tecnológica web. Son los casos de  de Kiwilimon, que a principios de julio  anunció la inversión de México Ventures I y Gerbera Capital, por un monto que no superaría los USD 75 mil (dato extraoficial)  y Carrot, el sistema de carpooling, que tampoco confirmó el monto, pero que en todo caso se trata de una inversión semilla.

Este balance no considera las inversiones directas de ángeles o de fondos del exterior, como vendría a ser el caso de MexicanVC.

Luis Antonio Márquez, CEO de Amexcap, indica que la participación del Fondo de Fondos creado el año pasado y que cuenta con USD 100 millones para ser invertidos en el mediano plazo,  juega un papel fundamental para que la cascada de  VC’s privados no resulte escasa para las startups tecnológicas mexicanas. Actualmente de los 43 fondos de capital privado, 8 son VC’s  y de los cuales dos -AltaVentures y LatinIdea- son las de participación directa en la industria tecnológica ( entendiendo por tecnológica su más amplia aplicación).

” Después de las duras experiencias de las dotcom en los 2000,  el mercado de capitales privados quedó receloso de una experiencia similar. Es ahora, en los últimos dos años que comenzamos a ver  que las oportunidades en la tecnología web están resurgiendo fuertemente. Me parece que no es  una fortaleza de México ese sector”, indica Márquez a PulsoSocial.

Al igual que en las normativas, en el caso de la inversión, la capacitación es  una prioridad para desarrollar el mercado.

“El capital privado y emprendedores en busca de oportunidades y fondos respectivamente, necesitan saber cómo debe operar un VC en tecnología. No están muy claras las reglas de juego de lado y lado y las expectativas no son las adecuadas.

 El tema principal es que los emprendedores sepan qué están vendiendo , y los inversionistas saber qué están comprando. Parece evidente, pero es un asunto de fondo que exige capacitación de ambos lados, ” concluye.