EmprendeSocial busca conocer y difundir las mejores experiencias de desarrollo humano en la región

voluntarios

Lanzado oficialmente en 2011, EmprendeSocial es un medio y comunidad online que tiene como objetivo difundir y promover el emprendimiento con visión social en América Latina. Fundada por las peruanas Silvana Pacheco y Andrea Cornejo, esta startup está en la constante búsqueda de líderes que a través de su labor constante logran una solución efectiva y sostenible a un problema de desarrollo socio-económico. 

Andrea Cornejo aclara:

Algunas veces esta innovación y sostenibilidad viene en forma de una empresa y otras en forma de una ONG, o hasta programas con elementos de voluntariado. Lo importante en esto es que exista una estructura que perdure más allá de un simple interés momentáneo, y con efectos que vayan más allá que sólo donaciones. Un buen ejemplo es el programa peruano Crea Más.

Los prosumidores de esta generación, no solamente buscan productos, sino que necesitan saber sobre los materiales, procesos de manufactura y políticas sociales que tiene una organización o marca, de cara a la sociedad. El acto de compra, además de cubrir una necesidad personal también es un acto de legitimación.

Es así, que incluir una variable de sustentabilidad en el modelo de negocio de una empresa, es una oportunidad tanto para la organización como para la sociedad. Frente a problemas como el calentamiento global y la sobreexplotación de recursos, el emprendimiento social es una política a instaurar en en el debate público. Andrea reconoce que el papel de los emprendimientos de visión social pueden ser claves:

 El emprendimiento social es innovación enfocada en problemas de desarrollo social.  Sin emprendedores que busquen soluciones efectivas a problemas sociales  puntuales en sus comunidades – tales y como crear una pelota de futbol que acumule energia eléctrica para hogares, por mencionar un ejemplo– no se podrán atacar problemáticas ambientales, educacionales y económicas efectivamente.

En este punto la web es un excelente campo para la obtención de recursos y educación social. Basta ver los proyectos que la gente apoya a través de plataformas de crowdfunding.

El proyecto mexicano BannerBag se propone convertir las lonas que dejaron de recuerdo los partidos políticos en los postes de alumbrado público, en un producto de uso cotidiano para alargar su vida útil y reinsertar al mercado un nuevo producto realizado con material de desecho.

Los emprendedores que impulsan el proyecto afirman que “sólo en el Distrito Federal, de las lonas políticas de 2012, resultarán 400 toneladas de basura, que equivalen a 1,210 km2, si la extensión territorial del D.F. es de 1,495 km2, entonces las lonas extendidas ocuparían el 82% del territorio de nuestra  ciudad”.

No obstante aunque existen estos ejemplos, la inclusión de políticas de visión social en las empresas es aún  “excepcional”, y Andrea opina:

Sobre startups, la respuesta es simple:  el incentivo de recibir ganancias de manera lucrativa inspira a más gente, que buscar el desarrollo social y combatir la pobreza. Esto no es necesariamente malo, pero si demuestra que los incentivos están desalineados con los valores. 

Tenemos que buscar más intersecciones entre emprendimientos con ganancias y hacer el bien social. Para esto sólo se necesitan las ganas y las visión.

Sobre obras de caridad, se debe a que las obras de caridad – aunque bien intencionadas – no tienen el rigor de los métricos de evaluación de impacto que buscamos incentivar en el emprendimiento social. El medidor de éxito en startups es el dinero, pero en el emprendimiento social se tiene que medir si el objetivo de desarrollo social se ha cumplido. ¿Cómo? incluyendo presupuesto y atención a evaluar estadística y cualitativamente si se están cumpliendo los objetivos.

 Si quieres compartir tus conocimientos y experiencias en este ámbito, puedes unirte a esta comunidad.

Imagen: CorpoZuleta