Instagram dos años después : reportería de guerra, expediciones, cine y exposiciones de arte

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Imagen destacada: cortesía de Diana Sandoval.

Esta mañana desde su cuenta de twitter Instagram ha publicado la primera foto tomada con esta aplicación, que ya completa 50 millones de usuarios en el mundo, tan solo dos años después de haber sido lanzada al público.

Esta noticia vino como anillo al dedo en el momento justo en el que me encontraba preparando una nota sobre la revolución que ha empezado a crear esta aplicación y sobre la forma en que ha sido apropiada por colectivos y productores individuales para hacer trabajo profesional.

Instagram despierta tantos amores como odios, pues hay quienes piensan que su uso y el material producido con ella se alejan de una concepción artística o profesional de la fotografía, así como hay desarrolladores que opinan que es una aplicación que sencillamente no sirve para nada. Estas características, sumadas a su crecimiento durante los dos últimos años, la proponen como una candidata perfecta a lo que podríamos catalogar como una tecnología o innovación disruptiva:

Disruptive technology is a term coined by Harvard Business School professor Clayton M. Christensen to describe a new technology that unexpectedly displaces an established technology.

In his 1997 best-selling book, “The Innovator’s Dilemma,” Christensen separates new technology into two categories: sustaining and disruptive. Sustaining technology relies on incremental improvements to an already established technology. Disruptive technology lacks refinement, often has performance problems because it is new, appeals to a limited audience, and may not yet have a proven practical application. (Such was the case with Alexander Graham Bell’s “electrical speech machine,” which we now call the telephone.)

In his book, Christensen points out that large corporations are designed to work with sustaining technologies. They excel at knowing their market, staying close to their customers, and having a mechanism in place to develop existing technology. Conversely, they have trouble capitalizing on the potential efficiencies, cost-savings, or new marketing opportunities created by low-margin disruptive technologies. Using real-world examples to illustrate his point, Christensen demonstrates how it is not unusual for a big corporation to dismiss the value of a disruptive technology because it does not reinforce current company goals, only to be blindsided as the technology matures, gains a larger audience and marketshare and threatens the status quo.

Lo cierto es que Instagram se está tomando el mundo y que cada vez más podemos ver proyectos con alto grado de profesionalismo que usan esta aplicación para cosas tan impresionantes como transmitir una expedición al Everest, hacer reportería en zonas de conflicto o de guerra, crear comunidades de igers,  hacer películas y hasta exposiciones de fotografía bajo nuevos conceptos.

El día de hoy, la opinión de dos fotógrafos colombianos profesionales y de la líder de Instagramers en Argentina, acerca de la revolución que ha significado Instagram y la fotografía móvil y de los diversos usos que  ha generado desde su creación:

Diana Sandoval, fotógrafa  colombiana de moda. Estudió Artes Visuales en la  Universidad Javeriana y tiene un Master en fotografía de la escuela TAI en Madrid en fotografía digital de retrato y moda.

Me parece una pelea ridícula la que sostienen algunas personas con la fotografía móvil. A veces escucha uno decir:  “compró cámara y ya se cree fotógrafo” o de otro lado “se cree fotógrafo pero no tiene cámara profesional”. Muchos grandes fotógrafos no han estudiado. Los equipos no son los que hacen una buena fotografía. Mi opinión es que el hecho de que existan estas aplicaciones engrandece el campo de aplicación de este arte.

En mi caso ha sido maravilloso empezar a usar Instagram. Yo nunca me he definido como fotógrafa sino más bien como creadora de imágenes, nunca he sido capaz de tomar fotos de situaciones cotidianas o de la vida “real”. Lo que a mi me gusta hacer es crear una imagen: pensarla desde la pre-producción: modelos, maquillaje, iluminación. En el momento  de hacer clic ya estoy pensando como hacer el retoque. Siempre pienso en todo lo que tengo que hacer en photoshop.

Cuando salió Instagram y lo instalé empecé a tomarle fotos a todo mi entorno, a lo cotidiano, y empecé a acercarme mucho más a ese lenguaje de imágenes de lo diario, de lo que me rodea, lo cual era muy raro pues nunca le tomo fotos a nada que no sea absolutamente producido.

Empezar a usar Instagram fue facilitar mi vida y aprender un lenguaje nuevo. Es como cuando las personas le dicen a uno ¿por qué usa twitter sino sabe escribir? instagram es para divertirse,  para expresarse. Todos deberían instalarla en sus móviles, me parece una herramienta  para ver la vida  como con  una lupa.

Fotos de Diana Sandoval www.dianasandoval.com

Federico Ríos, fotógrafo documental y reportero gráfico en zonas de conflicto. Ha trabajado para Revista Semana, El Tiempo, El Espectador y Agencia EFE. Ha hecho cubrimientos en la Comuna 13 de Medellín, en El Salvador en los territorios y cárceles de la Mara Salva Trucha y en zonas de conflicto en Colombia

Yo creo que alrededor del uso de aplicaciones móviles en fotografía profesional no hay ningún debate.Ningún fotógrafo profesional se opondría al uso de una aplicación como Instagram. Si alguien se opone a las nuevas interfaces, es alguien temeroso, no adaptado  a las nuevas tecnologías. Lo de aquí y ahora es el reciclaje de tecnología, la innovación a pasos agigantados. Hay que estar en la vanguardia. Hay grandes fotógrafos que están haciendo fotografías con iPhone.  Hay una enorme cantidad de nombres famosos asociados al uso de un dispositivo móvil y de aplicaciones para tomar fotografías.  Por ejemplo David Guttenfelerd de AP Asia estuvo haciendo  fotografías en Irak con un iPhone. NatGeo hizo recientemente una expedición al Everest On Everest On Instagram con iPhone 4GS, posteando minuto a minuto. Esta es la vanguardia de la fotografía en el mundo.

Hay que tener claro que la fotografía no es la herramienta. Tener una u otra herramienta no te hace más o menos fotógrafo, lo que necesitas es un concepto. Hay mucha gente temerosa de las nuevas tecnologías porque lo que tenía, más que talento, era dinero para tener cámaras costosas. Una cosa notable en el campo profesional es como es posible tomar muy buenas fotografías cargando mucho menos peso. Una aplicación como esta y dispositivos como un iPhone 4GS es la clase de cosa que hace posible una expedición de estas, transmitida casi que en tiempo real desde el Everest ¿no es esto revolucionario y absolutamente disruptivo?

Fotografía de Federico Ríos, tomada con un iPhone en el Museo del Louvre.

Fotografía de Federico Ríos, tomada con un iPhone en el Museo del Louvre.

Vista aérea de Bogotá. Fotografía de Federico Ríos, tomada con un iPhone en Bogotá.

Automóvil Mercedes Benz con un letrero de transporte público en el Norte de Bogotá

 Fotografía de Federico Ríos, tomada con un iPhone en Bogotá.

Gisella Buzzy, líder de Instagramers en Argentina. 

Debido a la gran adopción que tuvo Instagram, hace un tiempo se creó una comunidad mundial  llamada Instagramers y los participantes nos autodenominamos igers.  Lo que hice fue traerlo Argentina e ir armándolo ir, conformando la comunidad de igers en Argentina y en Buenos Aires

Una experiencia reciente para reseñar es Ubiquography, una exposición colectiva que pretendía hacer una reflexión sobre los rasgos que definen la iphoneografía: ubicuidad e inmediatez. Los participantes capturan, editan y publican sus fotos desde el móvi y al instante se muestran en la exposición.

La exposición se realizó del 24 de mayo al 8 de junio de 2012 en el Centre Cívic Guinardó (Barcelona), y de forma simultánea se proyectó en 35 centros de todo el mundo. Esta exposición es una de las tantas nuevas ideas de creación artística que han aparecido con la fotografía móvil,  como el que  acaba de lanzar Yoko Ono, Smilesfilm, ella quiere producir una película con “todas las sonrisas del mundo”, cualquiera puede hacer su actualización desde Instagram o desde cualquier aplicación móvil  con el tag #smilesfilm. Ya llevan casi cuatro mil fotografías desde Instagram.

Al hablar solo de Instagram nos quedamos cortos en cuanto a lo que está representando la fotografia mobile hoy en día. A partir de estas aplicaciones y dispositivos hay una resignificacion de muchas cosas, por ejemplo  la inmediatez, la ubicuidad y la conectividad: capturar+editar+geolocalizar+compartir, estas cuatro operaciones confirman un punto de cambio, de inflexión con respecto a las viejas prácticas fotográficas, y ni que hablar del sentido que tienen esa gran cantidad de fotos que pueden llegar a  saturar nuestra capacidad de recepción. Si se produce  más de lo que se puede ver ¿para qué lo producimos? Pero de otro lado, si producimos cosas que nadie puede ver, o solo muy pocos ¿para qué las producimos?

Yo creo que la fotografía móvil en general está empezando a generar nuevas formas de arte, de narrar historias, de documentar, de informar en la inmediatez , de difundir en las redes sociales, de generar modelos de negocio y monetización. Toda una revolución en el mundo de la fotografía, que hasta ahora empieza a ser entendida en todo su potencial.

Foto: Sin título, de Gabi Gluck, para  Ubiquography

Foto: Ohla-là! , de Xavier Lidpop para Ubiquography