6 consejos para que tu primera ronda no sea tu primera gran desilusión

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Es propio que dentro de una industria que aún no alcanza  la madurez requerida,  exista mucho espacio para la informalidad a la hora de hacer negocios y cumplir compromisos.

Si bien algunos países de América Latina ( Chile, Colombia, México, Argentina y Brasil) van dando pasos importantes en la consolidación de la industria, también es cierto que en medio del entusiasmo se producen muchos casos de  marketing vacío, ofertas no cumplidas y anuncios que no fueron.  Sí hay los que viven del bleuf, cuento, chamullo, humo, como más te guste decirlo.

Saber parar a tiempo este tipo de prácticas y no caer en el anzuelo es importante para fortalecer el medio, generar un buen clima de negocios y no perder uno de los recursos indispensables que debe saber administrar un emprendedor con tanta o quizás más eficiencia que el dinero: su tiempo.

Durante estos meses he recibido mails de muchos fundadores asegurándome que el inversor X le  prometió  X cantidad de dinero.  Algunos de hecho me han compartido correos electrónicos con esas promesas, como si se tratase de una casi noticia, que evidentemente  es de mi interés y que sin duda la comunicaría a mi público lector.

Pero si hago una estadística de esos casi anuncios recibidos puedo decir que el 98% de esas casi noticias nunca se llegaron a concretar. El círculo vicioso, inicia con un ofrecimiento, cálculo de inversión, aceptación de monto, ubicación del plazo, y posterior incomunicación con el emprendedor.

En otros casos he sabido de rondas de inversión que llegaron a ser anunciadas y solo se llegó a hacer una parte del desembolso. En la mitad algunos inversionistas  o no desembolsan el dinero o buscan cambiar los términos iniciales del acuerdo para dar una siguiente parte del dinero.  El emprendedor se ve entonces en condiciones desfavorables y  termina cediendo o decide cerrar la empresa.

Como lo que me interesa es hablar para aportar, 6 criterios de selección de inversores para tu startup:

1) Pregunta al inversor interesado cuáles son las últimas 5-10 compañías que ha sumado a su portfolio y por qué las seleccionó. Es verdad, tu debes preparar un elevator pitch para tu inversor, pero no pierdas de vista que si esa persona ingresa a tu compañía será tu socio/ socia.

Para que tengas una referencia. Un partner profesional real ha cerrado entre 2 y 3 acuerdos a lo largo del año, mientras que una firma VC  suele manejar entre 30  – 50 por año.  Tu enseñas tu producto, que ellos te enseñen su portafolio.

¿ Fue rápido para decirte nombres y asegurar cantidades  pero no puede nombrar las últimas inversiones realizadas? ¡Sal corriendo!

2) De forma independiente habla con otros fundadores que han recibido capital de ese inversor o firma. Confía , pero siempre confirma.

3) Ten tu propio abogado. No importa cuan reputado sea el fondo, no importa cuan conocido sea el inversor. Tu tienes un abogado ( que conozca las reglas del juego). Asesórate.

Si a tu inversor no le gusta que tu tengas tu abogado…¡Sal Corriendo!

4) Un inversor o VC  busca oportunidades.  Es ilógico que  teniendo la inversión como negocio demore más de  48 horas y siendo generosos una semana en enviarte sus term sheet.

5) Un inversor amigable no te manda una “term sheet” agresiva.  Y cuando digo agresiva no solo se refiere al share sino a los términos de implementación y trabajo con el inversor.  Existen acuerdos que piden el 10 o 15% pero condicionan de manera realmente draconianos que impiden negociaciones futuras para la startup.

6) NUNCA, promete por lo que más quieres en tu vida  que nunca vas a dar por sentada una inversión, no vas a hacer un anuncio de ella  sin el acuerdo firmado y la plata depositada.  Primero aseguras la inversión y luego haces el anuncio en PulsoSocial.  🙂

Acá les paso  el documento “The Top 10 term sheet-hacks”