Inclusión y Gobierno Digital, los pendientes de Latinoamérica #DíadeInternet #encuesta

brecha digital

 ¿Qué celebramos cuando decimos Día de Internet.? Entre otras cosas, que mientras que en 1995 sólo 16 millones de personas en todo el mundo eran usuarias de la web, hoy, más de 2 mil millones de usuarios alrededor del mundo prueban que ninguna otra innovación tecnológica se ha expandido tan rápidamente.

La densidad de este proceso es la característica principal de lo que llamamos la Sociedad del Conocimiento. La capacidad potencial de sus miembros de interconectarse en red (personas y organizaciones, cosas y máquinas) haciendo un uso evolutivo (extensivo, intensivo y estratégico) de las tecnologías de información y comunicación (TIC) de modo convergente, ubicuo, instantáneo y multimedial, representa nuevos desafíos para las administraciones públicas.

La inclusión digital es uno de los principales desafíos de los gobiernos en los próximos años, pero para cumplir con éste objetivo se debe prestar atención a las particularidades de la adopción de TIC en nuestra región: Según Alejandro Prince, que se encuentra presentando una nueva edición del Diplomado Internacional de Gobierno Digital: “Los niveles de inclusión digital en la actualidad son en gran medida producto del mercado y la capacidad económica y de consumo de las clases medias y altas, pero que para conectar a la base de la pirámide hacen falta políticas activas por parte de los Estados”.

¿En que situación nos encontramos en términos de inclusión digital? 

Con un 66,0 % de penetración de Internet (medida como usuarios respecto población total) la Argentina se encuentra en primera posición en la Región de América Latina y el Caribe, que detenta un 35,8 % de penetración promedio, y muy por encima del 30,2%, que es el nivel de uso de Internet a nivel mundial. Las características sociodemográficas de nuestro país parecen ser la principal variable explicativa, esto es, la presencia de una clase media con capacidad adquisitiva y motivaciones para la adopción de tecnología. El promedio de inclusión digital de América Latina y el Caribe es del 35,8%, lo que muestra que la penetración de las tecnologías vía mercado tiene un límite que debe ser sobrepasado por iniciativas estatales. Las políticas Públicas para la Sociedad de la Información (PPSI) deben adecuarse a la nueva modalidad de la inclusión digital, caracterizada por la movilidad, la convergencia y las aplicaciones colaborativas masivas, tanto públicas como privadas.

¿De qué depende en tu perspectiva el crecimiento del Gobierno Digital?

Muchas de las promesas del Gobierno Digital dependen no tanto de “lo digital”, de la tecnología, sino y más fuertemente de organizarse y trabajar en red, de la reinvención de procesos y modelos organizacionales. Más aún, el signo, en sentido de esta transformación posible, depende fundamentalmente de los valores imperantes en una comunidad, de las creencias compartidas, y por sobre todo de la calidad institucional del país que se trate, es un “ser en red”

¿Qué implica éste concepto de “ser en red”?

“Ser en red” es mucho más que usar nuevas tecnologías, más que estar en red o conectado, es un conjunto de nuevos paradigmas, muchos de los cuales emergerán de modo espontáneo, y autoorganizado, no planeados ni diseñados. Ni siquiera es válido hablar de “una red” sino de de la superposición dinámica de decenas, miles, millones de redes, grandes, pequeñas, abiertas, restringidas, de diferentes orígenes, composiciones y fines. Los límites de esto no son tecnológicos, sino antropológicos, sociológicos, políticos. Una pregunta es si podremos adaptarnos a formas de convivencia más emergentes. Si el sistema social podrá mantener la cohesión, gobernabilidad, coordinación y control dejando atrás milenios de líneas de poder y autoridad verticales descendentes.

Hablás de un “segundo grupo población” al cual el Estado tiene que integrar a las nuevas tecnologías ¿cómo es ese proceso?

Nuevos dispositivos (celulares inteligentes, TV digital interactiva) y tecnologías de acceso (inalámbricas), así como algunos programas de inclusión nacional o provinciales auguran la pronta desaparición de la brecha digital. Es claro que la primera mitad (la superior) de la población ha sido conectada por “el mercado”, las inversiones y competencia entre empresas prestadoras de los distintos servicios y productos TIC y el mediano alto perfil socio-demográfico (en el caso de los argentinos). La segunda y última mitad de los habitantes requerirá, para ser incluida digitalmente, de políticas públicas, facilitadas por los propios cambios tecnológicos, la reducción de su costo y la simplificación de su uso. A mediano plazo, prácticamente todos y cada uno de los ciudadanos tendrán acceso a algún dispositivo, lugar y tecnología de acceso. Pero nos enfrentaremos entonces a que las brechas analógicas (educación, ingreso, etc.) subsistirán y que de no solucionarlas, ese sector de la población, el más vulnerable, no podrá hacer una apropiación ni un uso con sentido de estas tecnologías.

El aprovechamiento de estas herramientas depende no sólo de las inversiones realizadas, sino de la capacitación del capital humano y de las reformas y evolución de los procesos, modelos, y acciones realizadas. Al uso extensivo, debe seguirle una curva de aprendizaje y experiencia, el uso intensivo, y luego, el uso estratégico.

“Temas como la gobernabilidad, eficiencia pública, seguridad ciudadana, salud y servicios sociales, representación política, transparencia, pobreza, construcción de ciudadanía y participación, y muchos otros, están en la mesa de debate de académicos y ciudadanos hace tiempo. Las nuevas tecnologías prometen, de distintos modos y con distinta intensidad, colaborar en la solución de muchos de estos problemas.  Pero también en la región campea la pobreza y el delito, y en sus gobiernos la burocracia, el clientelismo y la corrupción, entre otras endemias. Por eso, esta disgresión o ampliación sobre el concepto y alcances del Gobierno Digital, es más que relevante, si deseamos tener ciudadanos conectados y no “enchufados” concluye.

Por este día, desde PulsoSocial estamos impulsando junto a la firma Netquest, la Encuesta sobre Uso y percepcion de Futuro de la WebLos resultados los estaremos compartiendo en los próximos días con nuestra comunidad de lectores.

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa