Huevopolítica: el ¿boom? de la manipulación del trending topic

huevo

Hace meses les conté del caso de la denuncia de un diputado acerca “trollcenter” que el gobierno de  Rafael Correa habría montado en Ecuador, luego este domingo el periodista Jorge Lanata  reveló una lista de 400 twitteros falsos que operarían a favor del gobierno de Cristina Fernandez de Kirchner en Argentina.

Antes de ayer se subió a Youtube un video del que sería el “trollcenter” de la campaña del candidato presidencial Enrique Peña Nieto ( @EPN)  donde se escucha al jefe del centro dar la orden de usar el hashtag #EsMomentodeMexico previo a la emisión del debate presidencial. Dice textualmente:

” …tenemos dos hashtags negativos en contra (…) que hay que darles la vuelta de inmediato. Entonces, por favor, sigan la línea de sus coordinadores, hay que ponernos a tuitear todos al mismo tiempo, con el hashtag #EsMomentoDeMéxico. Ahora, hay que darle retweet al candidato, su cuenta es @EPN por si alguien no lo sabe.”

Seguramente el anecdotario de campañas huevo es extensa y revela cómo el aparato publicitario crea rápidas mentiras a la medida del cliente.

Más de uno dirá que los casos de la huevo política no constituyen ninguna novedad; es verdad. No podemos ser tan inocentes de pensar que la campaña sucia que se da en el calle, en los muros de las ciudades, en las huelgas y protestas, no se va a llevar a la Web. ¿Si tenemos pipones o ñoquis de carne y hueso, qué nos hace pensar que no vamos a tener huevo militantes en internet?

¿Quién responde?

En mi opinión, deberían ser las agencias a cargo de las campañas digitales de los candidatos y gobernantes. Ellas están en los dos lados: asesorando a sus clientes y  emitiendo el mensaje a los consumidores; sin olvidar que están cobrando por los servicios, dinero que muchas veces proviene de las arcas fiscales.

Sí, efectivamente no encontraremos la factura o contrato respectivo que diga ” servicios de troll”, pero quienes definen las campañas y marca digital para la web de “el producto”  candidato, presidente, ministerio o partido político, son los responsables del área de comunicación. Son ellos quienes arman la estrategia y asesoran al  cliente aceptando estas prácticas vergonzosas, sea por ejecutarlas o hacerse de la vista gorda.

Creo que para aterrizar el tema, hay que sacarlo un poco de la esfera política partidista  y verlo desde el punto de vista del usuario-consumidor.

Tener usuarios falsos que hablen bien o mal de un gobierno o candidato, es equivalente a publicidad engañosa o competencia desleal y tienen como fin sea monopolizar la conversación o desacreditar a terceras personas.

La publicidad engañosa, que si tomamos la definición publicada en Wikipedia: “aquella que, de cualquier forma -incluida su presentación-, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, puede afectar a su comportamiento económico o perjudicar o ser capaz de perjudicar a un competidor,” le calza muy bien a la “huevopolítica”, si me permiten acuñar el término.

En estos casos se estaría incurriendo en:

a) Creación de identidades digitales falsas

b) Emisión de mensajes espurios

c) Sabotaje  de métricas online

En el caso de que sean funcionarios públicos se podría sumar la figura del peculado, pues no creo que “spamear” sea una tarea que tenga algún gobernante y destinar un centavo en un tuit falso, es inadmisible desde cualquier punto de vista.

Como ciudadanos, pienso que no deberíamos acostumbrarnos a los huevopolítico, alzando los hombros con  la triste consolación de que ” esto era previsible y lo hacen todos”, es una forma de incorporar la mala práctica a la cotidianidad.   En este juego alguien pone el huevo y estaría bueno señalar directamente a las gallinas.

¿ Tú qué opinas?

Acerca del autor

Maca Lara-Dillon

Co-founder & Chief Editor of PulsoSocial. Journalist and Researcher. She also worked for TV, Documentary Films and NGO´s in Ecuador and Argentina. You can follow her in Twitter on @macalara