Solo para fundadores: Los 5 errores que debes evitar en tu startup

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A la hora de crear una empresa sabemos que las estadísticas no acompañan el entusiasmo inicial. 8 de cada 10 startups fracasan al cabo de 5 años de haber sido creadas;  no obstante también sabemos que si logramos colarnos en esas dos que despegan, tenemos  la oportunidad de construir una marca de alcance global.

Si has decidido emprender tu mente debe estar enfocada a alcanzar el éxito, pero emocionalmente debes estar preparado para no obtener los resultados esperados, eso que algunos mentores o expertos en coaching empresarial llaman “fracasar exitosamente”.

Una buena forma de plantearse ese camino es aprender de los errores repetidos de otros y transformarlos en reglas que limiten nuestro accionar, ayudándonos a trazar el mapa y área de influencia de nuestra empresa.

1.- Perder el foco

 Para construir una empresa exitosa se debe mantener la simplicidad del producto, así como de los pasos a seguir.

Si desarrollas una aplicación o plataforma y crees que está bueno tener muchísimos features y funciones,  déjame decirte que aunque  suene bien en la práctica , la todología sale mal.

Perder el foco hace que te extiendas hacia servicios poco relevantes y le restes poder a tu factor diferenciador.

En marketing esto se llama PUV o Promesa Única de Venta, y es el compromiso que tu marca o empresa asume de cara a la comunidad.

¿Qué hace tu empresa? Si no lo puedes decir en una frase, estás en problemas. Te recomiendo que veas la sesión e Coaching de Nxtplabs , que te puede ayudar al respecto.

2.- Obsesionarse con la competencia

Este es un error tan frecuente y engañoso que te puedes llegar a asustar.

Pensamos que monitorear a la competencia, descubrir lo que está haciendo, seguir sus pasos, desarrollar productos similares que compitan seguir la tendencia, nos asegurará  el éxito.

Obsesionarse con la competencia es caro. Si ellos desarrollaron un producto en 3 meses y tú quieres sacar algo que le compita en dos semanas, te resultará mucho más costoso que a ellos, lo cual desde ya te provocó pérdidas económicas y si no lo sabes vender bien, terminarás como un intento de competir y no como una propuesta de verdad. ¿Un ejemplo?  Google+

 3.-  Obsesionarse con la rapidez

Leo y escucho muchas veces que la clave del éxito es llegar primero y ser el más rápido.

Aclaremos la idea: ser rápido no necesariamente es sinónimo de efectividad o de pertinencia.   Esto lo he visto con startups que tuvieron la idea, en incluso el producto desarrollado antes de que el mercado esté listo para probarlo.

Al no tener los resultados deseados con la rapidez esperada, abandonaron el producto. No hubo paciencia, no hubo persistencia, no hubo capacidad de espera.

Por otro lado, en la gestión de una Startup es importante que lo urgente no venza a lo importante. Ríos de correos electrónicos y mensajes para resolver el apuro de hoy,  distraen el tiempo del producto base de mañana.

Una frase atribuida a Napoleón Bonaparte puede ser aplicada a la perfección: ” Vísteme despacio, que tengo prisa”

 4.- Agotar al equipo y medios

Tus colaboradores y recursos de producción tienen que ser bien administrados durante la fase de early stage.

La rotación de proveedores y colaboradores es mucho más cara para una startup que para una empresa en fases posteriores.  Espera de tu equipo el resultado comprometido en un tiempo y forma satisfactorio.

Asimismo, “quemar” tus recursos embarcándote en grandes esfuerzos no proporcionales al tamaño de tu empresa puede llevarla a la quiebra. Esto es típico de emprendedores que ignoran el cashflow de su empresa.

Cada vez que hagas un desembolso analiza si se trata de un gasto o una inversión. Si se trata de una inversión, haz la mejor inversión posible.

5.- Una startup sin valores posiblemente no crezca

Al inicio y al final, toda empresa está formada por seres humanos y cada uno de ellos tiene sus sueños, escala de valores e intereses.

El fundador de una empresa tiene dos grandes responsabilidades: fomentar la cultura de su organización y contratar los mejores colaboradores.

Si el fundador descuida estas dos tareas, no tendrá una organización motivada profesionalmente  y emocionalmente dispuesta a pasar por momentos difíciles. No importa si son dos o  cinco personas. Una startup es una gran empresa en fase de inicial y cuando no hay valores en lo “micro”, crecer va a doler, especialmente cuando llega la hora de vender.

Wenceslao Casares sostiene algo muy importante al respecto:

Un emprendedor debe saber que  con suerte le irá bien en el 20 % de aquello que se proponga. Que va a fracasar y de allí salen las mejores prácticas que le servirán en el futuro.

Elegir un co-fundador es como casarse. Y la gente se conoce en los malos momentos. A mi me gustan las historias de emprendedores que se quedaron cuando todo iba mal, que persistieron y siguieron trabajando en el proyecto  en ese momento, esa es la gente que construye valor.