Dinero y dispositivos móviles en Latinoamérica: ¿Espacio reservado para la banca?

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Se realizó en Buenos Aires el Mobile Track, evento que nuclea a los principales players del mercado de Mobile Money para evaluar las posibilidades de negocio que se abren en ámbitos como bancos, pagos y comercio electrónico.

Gustavo Valdemoros, Gerente Comercial de Red Link Argentina, analizó las posibilidades de construcción de un canal móvil gracias al nuevo contexto que rodea al sistema bancario: “Hay una nueva posibilidad de negocios gracias a que la coyuntura bancaria muestra claros signos de transformación” indicó.

Entre ellos, el ejecutivo puntualizó que la dotación bancaria se redujo  por la una necesidad de las entidades financieras de deshacerse de activos: “Se da una situación donde los bancos necesitan reducir costos laborales, lo que implica menos empleados y también menos sucursales -aclaró- La oportunidad del canal móvil y los negocios asociados llega para poder encauzar todos esos clientes que necesitan un medio de transacción y comunicación”.

Pero además, la situación del cliente también es distinta: “La intensidad transaccional aumenta exponencialmente, junto a un consumidor que ya deja de ser pasivo, que maneja herramientas tecnológicas y que sobre todo, no quiere ir más a las sucursales” agregó. La prueba está en la misma consolidación del home banking: “El home banking nació como un producto bancario, ahora ha quedado claro que se trata de un canal de comunicación indispensable” afirmó.

Valdemoros también explicó que en la región hay mucho margen para los canales móviles dado que el celular no se conceptualiza aún como un dispositivo de servicios: “Las investigaciones de mercado que manejamos van todas en el mismo sentido: el celular sigue siendo un objeto lúdico, casi con el mismo status que una cámara fotográfica. Falta camino por recorrer para que se consolide como una herramienta donde converjan servicios y se resuelvan múltiples necesidades” concluyó.

Mobile Money y la base de la pirámide

La postura de Daniel Navarro, VP de Obopay fue en un sentido opuesto. Para el ejecutivo, el negocio de mobile money debe alejarse lo más posible de los circuitos bancarizados para acercarse a una realidad mucho más concreta de la economía latinoamericana: la informalidad.

“La verdadera posibilidad del negocio de mobile money está en la base de la pirámide, que constituye un 80% de la población total en Latinoamérica.  Es una porción enorme y mayoritaria que las entidades financieras explícitamente ignoran y por ese mismo motivo, la mayor posibilidad de negocios” subrayó.

Navarro indicó que el carácter “inclusivo” del negocio de mobile money en la región se debe a que de los 600 millones de habitantes de América Latina, sólo el 20% está integrado al circuito financiero de manera efectiva y si bien cerca del 100% cuenta con dispositivos celulares, un 80% de ellos son dispositivos pre-pagos o de baja gama.

Además, un acercamiento a la situación regional indica que se reciben unas 70 mil millones de remesas al año, teniendo en cuenta que unos 25 millones de latinos viven fuera de sus países de origen. “Hay que analizar qué circuito sigue el dinero para estas personas y en qué lo utilizan. Un 11% recibe mensualmente un promedio de 250 dólares en remesas, destinadas mayormente a pagos de servicios públicos y alimentos” afirmó.

El ejecutivo explicó asimismo que un modelo de negocios de dinero móvil debe apuntar al cash in, esto es analizar este circuito y establecer acuerdos con quienes efectivamente envíen ese dinero: “¿Quién manda el dinero? ¿Son subsidios estatales, giros, pagos de sueldos? Con ellos hay que hacer las alianzas para concretar los canales de dinero móvil”. También agregó que es imposible pensar para este segmento en una virtualización total: “Es una utopía, necesita de algún lugar físico donde parta todo el proceso”.

Para hablar de mobile money en la región, Navarro destacó la importancia del rol de los gobiernos: “Se trata en efecto de una economía informal donde el dinero móvil se integra a un proceso necesario de alfabetización tanto financiera como tecnológica” resaltó.

En este sentido, el Estado se integra al circuito como parte interesada en la inclusión financiera de cientos de miles de ciudadanos. También por las mismas razones, en las estrategias de Comunicación y Marketing, la captación debe ser puntual, por zonas, casi con carácter evangelizador. Las acciones BTL (below the line) deben ser directas, concisas y hasta casi pedagógicas: “Las soluciones móviles para este segmentos deben tomar la mayor distancia posible de las que apliquen telcos y financieras e integrarse con los sectores sociales y sus demandas, ahí está el potencial del negocio” concluyó.

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa

  • La banca telefónica ya se veía venir, hace días vi que lanzaron un dispositivo que por wifi podía activar un sistema de pago, a este ritmo, con nuestro teléfono será suficiente en la vida para estar en contacto con la economía y la sociedad