Cyberbullying: El monstruo a enfrentar ya no está debajo de la cama

kid

Cyberbullying.  Acoso digital. Acoso online.

Hay que distinguir entre los términos. Cyberbullying se refiere a agresiones verbales, hostigamiento y humillaciones, acoso de manera virtual que se da entre niños, niñas y adolescentes. Cuando el acoso es realizado por un adulto hacia un menor, se le conoce como ciberacoso. Aunque muchas veces la palabra cyberbullying se usa para describir ambos tipos de acoso (menor-menor , adulto-menor).

De acuerdo a un estudio llevado a cabo por Inocenti y Unicef, Child Safety Online:  Global challenges and strategies (Seguridad Infantil Online: Retos y estrategias globales):

El acoso puede definirse como un niño siendo el blanco de una conducta que es perjudicial o con la intención de causar daño, ocurre repetidamente e involucra un desequilibrio de poder que evita a la víctima impugnar o poner fin a este comportamiento.

Este tipo de acoso parece haber adquirido una gran fuerza en los últimos años. Sin embargo, el cyberbullying -término creado por el educador canadiense Bill Besley-, es desde hace casi 10 años, una problemática social que afecta principalmente -más no exclusivamente- a niños y adolescentes. El acoso escolar -agresiones físicas, insultos, bromas “pesadas”-, se ha trasladado de los pasillos de la escuela y la hora del receso, a la casa de las víctimas, a través de Internet.

La tecnología es ahora parte esencial de nuestra vida, y para los niños y adolescentes, ya no es nada extraordinario. Poseer un dispositivo con acceso a Internet a temprana edad es cada vez más común -se estima que la edad a la que los niños se vuelven usuarios regulares de Internet es a los 6 años-, y si bien esto contribuye de forma positiva para aprender, desarrollar capacidades y estar informado, entre muchos otros beneficios, también hace posible que el acoso digital se vuelva ahora el enemigo de miles de niños y adolescentes en todo el mundo.

El cyberbullying es un problema global y en crecimiento en Latinoamérica

En Argentina, México, Colombia, Chile y Perú, el ciberbullying se está incrementando con velocidad, y la red social Facebook, se ha convertido no sólo en uno de los sitios más populares, si no también el favorito para esta práctica. De acuerdo a una encuesta de Ipsos en Noviembre del 2011 que se realizó a 18.000 adultos usuarios de Internet en 24 países -de los cuales 6.500 eran padres-, se obtuvo que el 60% del acoso se da a través de Facebook, y de los padres latinoamericanos entrevistados, en Brasil, 20% reconocen que sus hijos han sido víctimas de cyberbullying, seguido por México con un 8% de padres admitiendo esta dolorosa realidad. Una cifra aún más cruda, es la que brinda la ONU, al asegurar que más del 50% de los jóvenes latinoamericanos han sido víctimas del cyberbullying, pero se estima que pueda ser aún mayor debido a la cantidad de víctimas que no denuncian tal situación.

No es de extrañar que las leyes a nivel mundial cambien para sancionar esta nueva modalidad de agresión, en donde pocas veces pasa al terreno físico, pero que sus huellas son aún más díficiles de notar, y en el que el anonimato es el escudo que utilizan los acosadores para hacer “imposible” la vida de su víctima.

En Estados Unidos, el cyberbullying es penado desde 1999, siendo California el primer estado donde se aprobó una ley en esta materia; y aunque no todos los estados tienen leyes que sancionen esta actividad, ya hay un gran nivel de concientización sobre un problema que se ha vuelto una problemática social. Latinoamérica muestra un mayor atraso en lo legal, pero países como Argentina están haciendo esfuerzos por ser más precisos con la creación de leyes al respecto, y en 2008 con la aprobación de la Ley 26.888, que trata de delitos infórmaticos, se dio un paso adelante, pero aún falta mucho por hacer.

Casos alarmantes

Una cifra aterradora es que 1 de cada 6 casos de cyberbullying termina en suicidio. Casos como el del estudiante argentino Carlos Nicolás Agüero, de 17 años, quien fue acosado por su probable homosexualidad en Facebook y que recibía amenazas en su teléfono móvil, terminó de una forma trágica, ya que para poner fin a la constante humillación decidió quitarse la vida el 16 de Abril del 2011.

La orientación sexual, es uno de los principales motivos para el acoso online -y físico- no sólo en Latinoamérica, si no en casi todos los países; aunque el sustento sean sólo rumores, los victimarios aluden a falsas historias, calumnias, para hacer que el entorno de la víctima se vuelva hostil. También el acoso online se intensifica -pero no es único- en aquellos niños o adolescentes que por sus características propias, pueden parecer “diferentes” ante una mayoría, en ellos se incluye niños con problemas de aprendizaje, o tímidos, o estudiosos; en realidad, para hacer a una persona víctima del cyberbullying, el victimario puede ser totalmente arbitrario, este puede decidir que por usar el cabello de cierta forma -un corte de cabello, un color diferente-, su víctima merece humillación o amenazas.

Las leyes van un paso atrás de la tecnología

Las nuevas tecnologías cambian tan rápidamente que las leyes quizás no lleguen a adaptarse a la velocidad necesaria, pero existen muchas asociaciones, sitios web y redes que pueden ayudar a enfrentar a este enemigo invisible. Como padres de familia, lo mejor es estar al tanto de lo que hacen los pequeños cuando usan la computadora, establecer reglas claras sobre la forma de relacionarse con otros a través de Internet, y también hacer de su conocimiento que si sus compañeros de clase, o incluso alguien de su familia tiene una conducta grosera o amenazante en espacios virtuales -o reales-, se sientan con la confianza de contarlo y así se pueda actuar a tiempo en caso de que esté siendo víctima de acoso.

La confianza es básica, pero estar bien informados puede hacer la diferencia para detectar a tiempo este problema, tanto para los padres de hijos victimados, como aquellos de los victimarios. La atención es necesaria para evitar que los pequeños se conviertan en hostigadores; el cyberbullying ya no sólo son los típicos chicos malos que golpean a los más pequeños en la escuela, el cyberbullying lo pueden cometer niños con excelentes calificaciones, que no son problemáticos, o aquellos que han sufrido abuso anteriormente y son percibidos como débiles ante sus demás compañeros, pero detrás de una computadora, escondidos, pueden adoptar personalidades que sorprenderían a más de uno.

Estos sitios pueden ayudar a conocer más sobre este fenómeno, sus causas, consecuencias y proveer de herramientas necesarias para su detección, entendimiento, prevención y erradicación:

Pantallas Amigas: Iniciativa que tiene como misión la promoción del uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y el fomento de la ciudadanía digital responsable en la infancia y la adolescencia.

Red PaPaz:  Promueve la participación activa de padres y madres colombianos en las decisiones sociales y legales que afectan a sus hijos.

Padres Expertos: Una guía para identificar el acoso escolar o bullying.

Ciberbullying: Web que forma parte de Pantallas Amigas y en el que se tratan temas exclusivamente de cyberbullyng.

Tu vida va a mejorar: Campaña creada para recordar a todos los jóvenes de la comunidad LGBT que siempre se puede salir adelante, sin importar las críticas y el acoso, y hacerles saber que no están sólos, versión en español de “It gets better

El siguiente vídeo de Childnet, explica de forma breve y muy directa el alcance del cyberbullying:

Acerca del autor

Alexandra Ximenez

Escritora de contenidos web. Interesada y apasionada por todo lo relacionado con emprendimiento, social media, videojuegos y nuevas tecnologías. Early adopter -y fan- de las aplicaciones móviles.
Follow on Twitter: @aleximenez

  • Laylah

    Gracias. Es un tema tan importante pero aun más malentendido. Tu articulo ayudará a miles.

  • Alexandra Ximenez

    Gracias por tu comentario Laylah, si, es una situación que ya está cobrando muchas vidas y de chicos(as) cada vez más jóvenes. Es importante que todos conozcamos los riesgos del cyberbullying, para poder apoyar o detectar la problemática (con los hijos, primos, sobrinos, etc). Saludos!