Huffington Post: Periodistas pagos vs. blogueros gratis ¿ Quien tiene la razón?

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Si bien un juez estadounidense  ha rechazado la demanda interpuesta por 9 mil “blogueros no remunerados” en contra del Huffigton Post, quienes consideraban merecer un porcentaje de los  USD 315 millones que la empresa recibió de AOL el año pasado cuando fue adquirida por la gigante de la telecomunicaciones de dicho país.

Aunque se trata del primer dictamen, la disputa no ha concluido, pues la demanda, según lo prevé la ley estadounidense,  puede ser presentada nuevamente por los escritores, y, más importante aún, abre un importante debate acerca del status laboral, obligaciones contractuales y responsabilidades financieras entre  periodistas y blogueros.

Los blogueros que reclamaban un tercio del valor de la venta, sostienen que su trabajo gratuito aportó un importante valor ( tráfico, influencia) al Huffington Post, sin haber recibido pago alguno por su  tarea. De allí que soliciten una indemnización de USD 105 millones. 

El juez a cargo John Koeltl, desestimó la demanda por cuanto, los escritores estaban ” plenamente conscientes de que su labor sería una labor impaga”, agregando “Nadie obligó a los demandantes para dar a su trabajo para el Huffington Post para su publicación y los demandantes cándidamente admitir que no esperaba una compensación”; concluye.

De su parte Jonathan Tasini, el bloguero que escribió más de 200 artículos para el Huffington Post y quien lidera la demanda presentada, ha dicho que no se cruzará de brazos y continuará su lucha, que busca ante todo : ” formar una organización entre los bloggers para establecer un estándar de trabajo para los blogueros, pues la idea de que los creadores deben trabajar gratis es como un  cáncer que se disemina a través de todas las propiedades multimedia en el mundo,” indica.

Trabajo a cambio de reputación: ¿ Cuál es el límite?

Este problema no es exclusivo de la Web, sin embargo si es mayormente experimentado en ella. Varias empresas e industrias se benefician del trabajo impago de jóvenes profesionales o estudiantes de últimos años, quienes deseosos de encontrar una oportunidad para “hacer carrera” donan sus trabajo por varios meses, a cambio de una primera buena referencia laboral o una propuesta.

En el caso puntual de Jonathan Tasini, ese intercambio de trabajo por oportunidad o reputación es un horizonte lejano. Tasini,  cuando ingresa al staff  de blogueros del Huffington Post, ya es un estratega, escritor y activista especializado en temas laborales y economía, ampliamente reconocido en Estados Unidos.

Si bien, el Huffington Post, nace bajo la poderosa figura de su fundadora Arriana Huffigton, que logra hacer de la red de periodistas y blogueros un verdadero fenómeno editorial, también es cierto que “lo que cautivaba” de su propuesta inicial, era la noción de estar frente a una especie de red colaborativa de periodistas profesionales ( pagos) de primera línea y blogueros expertos( gratis) … hasta que vino la venta a AOL, y muchos perdieron la ilusión.

En completa oposición al espíritu colaborativo de la Web,  la fusión “AOL HuffPost  despidió a más de 200 colaboradores  y  buscó que los periodistas profesionales se queden de planta en el medio, en tanto que buscó deshacerse de los blogueros:

No podemos reemplazar al periodismo investigativo con un acuerdo especial para escribir en un blog ocasionalmente […]. No queremos confundir a los periodistas profesionales con blogueros”, dijo en su momento Peter Goodman, editor de negocios y tecnología del Huffington Post

Así, la declarada libertad y entorno colaborativo de alguna forma se desdibujó cuando el proyecto editorial pasa al portfolio de un massmedia. Entonces si a la final todo esto es un negocio, que está bien que lo sea, el trabajo gratuito pierde la mística de “lo voluntario” y  puede ser interpretado como la cuenta pendiente de una pirámide donde trabajaron muchos y cobraron pocos: la vieja estructura  de la industria cultural.

Si la fuerza del Huffington Post lo transformó  en lucrativo negocio, quizás faltó oportunidad para replantear las reglas de juego frente a los que hasta ese momento, con sus contenidos habían participado en el proyecto.

Como en todo, el futuro del debate dependerá del quién lo plantea.  De la calidad del contenido en cuestión ( pues mucho de lo producido en la web es material basura), de los recursos  puestos en juego, a la hora de producir contenidos Web.

Pienso que la calidad de un contenido determina su valor, y si en el complejo sistema de monetización de la Web, los autores deben percibir alguna compensación, pues es el contenido y solo él, el que garantiza el valor de un proyecto editorial Web.

¿Piensas que el Huffigton Post debió compensar a los bloggers que escribieron para su plataforma antes de la venta a AOL?

Acerca del autor

Maca Lara-Dillon

Co-founder & Chief Editor of PulsoSocial. Journalist and Researcher. She also worked for TV, Documentary Films and NGO´s in Ecuador and Argentina. You can follow her in Twitter on @macalara