Internet de las cosas, ¿qué nuevos nichos abre para los negocios?

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Seguramente, cuando el investigador del MIT Kevin Ashton acuñó la frase “Internet de las cosas” en el marco de una presentación para Procter & Gamble allá por 1999, el “efecto futurología” no debe haber sido menor; sin embargo, aún hoy, más de diez años después, puede seguir sonando a ciencia ficción. ¿Pero es así?

Días atrás citábamos el informe The Connected World. The Digital Manifiesto, donde se pronostica que para 2015 se estima que 1 trillón de dispositivos estarían conectados a la red, lo cual modificaría sustancialmente la forma en que empresas interactúan con sus clientes y estos con los objetos.  Sensores, etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID) o códigos QR serán los encargados de hacer “más inteligentes” los objetos conectándolos a la Red, por supuesto, con una estructura web que debería modificarse consecuentemente con la cantidad de información que se volcaría a ella.

Esto se resume a la posibilidad de que si todos, personas y cosas estamos conectados a la Wed y podemos procesar información en tiempo real, surgirá una nueva generación de consumidores que demandarán nuevos productos basados en la interconexión. Esta ubicuidad  abre un numeroso abanico de posibilidades para modelos de negocio open source  y miles de nichos para emprendedores capaces de identificar las necesidades de este nuevo contexto.

¿Cuáles pueden ser estas próximas necesidades o escenarios? El límite puede ser la imaginación. Ya hemos escuchado acerca de las ciudades inteligentes –con edificios con dispositivos que se intercomunican y funcionan sin intervención humana- o bien accesorios que monitorean por ejemplo el ritmo cardíaco o rendimiento físico de las personas y envían información ala Red, pero el “Internet de las cosas” iría más allá.

Hablamos por ejemplo de electrodomésticos que es posible controlar desde los teléfonos móviles (activar el horno, una función de la cafetera, reproducir un DVD aún sin haber llegado a casa), medios de transporte que conectan sus comandos a Internet, sensores en ropa, anteojos, peines que pueden analizar químicamente sudor, piel, ojos, cabellos y realizar un diagnóstico o incluso, mucho más allá, el punto donde la Ciencia se encuentra conla Tecnología.

Una infografía difundida  por Cisco, augura un futuro hiperconectado pero a partir de casos concretos, por ejemplo el caso de una empresa que ya hoy monitorea ganado vía sensores colocados en sus cuerpos (que envían información de sus signos vitales vía WiFi) u otra que monitorea y diagnostica enfermos cardíacos a distancia. Es así que se convierte en enorme el rango de soluciones que se puede imaginar respecto de los usos de WiFi y diagnóstico a distancia por ejemplo para la Medicina. Pero la misma infografía también refiere que se trata de que además, los objetos empiezan a tener inteligencia y decisión propia. Es decir, un auto sin nafta podría avisarle al despertador y adelantar la hora de levantarse o un tuit que informará sobre un tren demorado podría avisar a la cafetera para retrasar el café y tener más tiempo para desayunar, entre muchas otras alternativas.

Aunque aún incipiente, la realidad es que a medida que los consumidores sean conscientes de las oportunidades que abre “Internet de las cosas”, irán modificando sus demandas de servicios, criterios de compra y así, abriendo el camino para la gestación de negocios basados en compartir y conectar recursos existentes. Ahí reside la gran oportunidad para emprender de una nueva fase de Internet que ya no está lejana, ¿qué página escribirán los emprendedores latinoamericanos a este nuevo capítulo de la historia de la web?

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa