Redes sociales y smartphones, los protagonistas del e-commerce 3.0

online shopping concepts with cart symbol

Estamos ante la consolidación del comercio electrónico o e-commerce en el mundo. Dicho proceso ha ido de la mano de la llegada de nuevos dispositivos y formas de consumo que van dejando el perfil de “lo novedoso”  para convertirse en las plazas preferidas de consumo.

Si el e-commerce 1.0 se trataba de los primeros tiempos dela Web y las primeras tiendas online, la realidad es que éste rudimentario comercio electrónico era tan sólo una imitación del comercio tal cual ocurría en el mundo offline, aún sin encontrar las reglas propias del mundo virtual.

La era del e- commerce 2.0 fue viendo cómo progresivamente los sitios que ofrecían comercio electrónico se transformaban en portales multimedia mucho más sofisticados, que empezaban a tratar de generar engagement con el consumidor, no sólo pasivamente cuando el comprador voluntariamente buscaba un producto en particular, sino también con estrategias push, de manera de captar la atención del consumidor durante su navegación para tentarlo a realizar una compra por impulso.

Ahora, una nueva fase del comercio electrónico -3.0- comienza a tomar forma con la participación de las dos fuerzas más importantes del mundo digital: las redes sociales y los teléfonos inteligentes.

La premisa es que si comprar en el mundo offline puede ser una experiencia social –ir de compras con alguien más, pedir consejo, dar nuestra opinión, hacerlo una experiencia divertida y dinámica- ¿Por qué la avanzada de las redes sociales no podría replicar la misma experiencia online? No hay que perder de vista que según Comscore, uno de cada cinco minutos invertidos en línea es en redes sociales.

El crecimiento del mercado mobile es acelerado :  si en el 2010  las transacciones de compra  ascendieron a  167.000 millones , par el 2014 se estima que  superarán los USD  633.000 millones en el mundo.

En este sentido, para los negocios, no se trata de ir “buscando” al potencial consumidor con pauta publicitaria aleatoria, parte de una buena estrategia de e-commerce 3.0 tiene que ver con estar donde las personas comparten sus gustos/opiniones con el resto de su red; Facebook, entonces, se vuelve central.

Como ya lo hemos mencionado, los mensajes de la marca tienen que estar es esos espacios relevantes donde el usuario pueda compartir y hacer viral la información, de ahí la importancia de una puesta a punto de las fangpage y su administración. ComScore señala también la importancia que tiene el funcionamiento interno de una comunidad de fanáticos y cómo, el efecto rebote en el resto del grupo o en sus propios contactos, formal el efecto viral que desemboca en el ROI esperado. Después de todo, la motivación es la misma que en el mundo offline, todos seguimos de cerca y tendemos a imitar lo que hace nuestro entorno, sobre todo las generaciones más jóvenes, donde pesa aún mucho más la mirada del otro.

Por caso, experiencias del tipo: proponer a un usuario que se pruebe un color de pelo o dos prendas diferentes y pregunte a sus amigos cuál queda mejor genera una respuesta inmediata, esa clase de engagement es a la que apunta el e-commerce 3.0 y debería poder formar parte de la arista social de toda estrategia de comercio electrónico.

Con todo, el gran impacto parece estar en la combinación de social commerce con teléfonos móviles, lo que puede transformar incluso toda la estrategia dentro del punto de venta. Si cada vez más clientes cuentan con un smartphone, esa es una posibilidad potencial de apalancar una compra gracias a estrategias sociales.

El e-commerce 3.0 tiene en este sentido varias armas a disposición y en esto, nuevamente, los juegos y lo lúdico pueden funcionar muy bien. Desde descuentos y promociones que llegan vía Foursquare, pasando por códigos QR que brinden información detallada de productos, tecnologías de pago móvil como NFC o envío de promociones personalizadas a usuarios subscritos a apps hasta las tecnologías de realidad virtual que pueden permitr “probarse” virtualmente prendas o integrar Facebook y Twitter en el punto de venta, para que el usuario pueda consultar a sus contactos lo que desee antes de realizar la compra, la gama de posibilidades es amplia.

Si bien el comercio social aún no desembarca a nivel regional, es un interesante camino para recorrer. Como ya hemos contado, la penetración de redes sociales en América Latina sorprende: el hecho de que 5 países de la región estén en el ranking de los 10 en cuanto a  audiencias con mayor nivel de involucramiento en redes sociales así lo indica y fortalece la idea que las posibilidades del negocio son alentadoras.

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa