Mobile payment, la oferta para el mercado regional es escasa

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Tanto en la región con particularmente en  Argentina no existe un número representativo de casos de éxito en términos de aplicaciones para pagos móviles. Sólo por detallar algunos casos trascendentes, una experiencia con buena recepción es la que incorporó la tarjeta de prepago Monedero, que permite pagar compras directamente desde los celulares a través de códigos QR y donde los pagos se realizan mediante la cuenta virtual monedero online vía aplicación mobile. La empresa Staples por su parte, desarrolló “Virtual Store”: en ese caso, los mismos carteles publicitarios actúan como nuevas tiendas que exhiben artículos que se pueden adquirir por medio de un smartphone con sólo escanear el código QR de los productos; luego el usuario carga el producto en un carrito virtual, continúa la compra de manera normal en el site y recibe el pedido sin cargo en 24 horas en su domicilio.

Ante ese panorama, quisimos conocer los pormenores del sector y la visión regional del negocio, conversamos para ello con Marcelo Fondacaro, Director Comercial de VeriTran,  empresa de desarrollo enfocada en la creación de canales móviles para servicios financieros, con trayectoria en el desarrollo de plataformas para mobile banking para RedLink en la Argentina y de varios bancos en México, como Banorte y Multiva.

¿Qué tipo de tecnología utilizan para los desarrollos?

Nosotros particularmente utilizamos aplicaciones que se descargan en los dispositivos móviles, esto garantiza contar con el costo más bajo del mercado para las transacciones, la universalidad del servicio, la independencia total de los operadores telefónicos y sobre todo ponemos el servicio del cliente una plataforma que cuenta con el estándar más alto de seguridad. Para que la transacción pueda realizarse debe ser segura, algunos proveedores minimizan este punto y para nosotros es clave, sin seguridad no hay transacción.

¿Notás aún alguna resistencia cultural al pago desde el móvil a nivel regional?

A la gente le gusta y acepta los cambios siempre y cuando encuentre valor en la oferta, pero todavía el mercado sigue esperando que alguien pueda resolver este desafío. Hasta ahora todos los intentos han sido fracasos, y es por eso que aún hay resistencia al cambio. Una pregunta es, si hoy me manejo en efectivo y obtengo en muchos casos descuentos ¿por qué debería poner dinero en un celular para pagar? ¿Qué beneficios obtendré si lo hago?

¿Sobre qué hay que hacer foco entonces?

Hay que trabajar con la gente para darle incentivos positivos que los vaya llevando de a poco del efectivo al pago móvil. Hay que tener en cuenta también que el problema no está en la cultura de la gente solamente, lo que también falta es que más masa crítica tenga acceso a poder hacer estas transacciones, que los límites se amplíen para todos los participantes del sistema, no como hoy ocurre, que tienen acceso a esta red sólo aquellas personas que cuentan con tarjetas de crédito o débito.

¿A qué país ves mejor posicionado?

Lo que vemos es que en toda la región hay movimiento y mucho interés por los pagos móviles pero no vemos ningún país que se destaque más que otro salvo México, que podría ser el país donde las condiciones ya están empezando a darse para que esto ocurra. Colombia podría seguir los pasos de México siempre y cuando revise algunas tecnologías que están probando actualmente, pero lamentablemente éstas tienen restricciones de negocio y técnicas que limitan mucho el potencial para poder hacerlo.

¿Qué posibilidad real de mercado tiene América Latina?

Las posibilidades son TODAS, América Latina es el mercado que se está moviendo más rápidamente y la poca penetración de las redes tradicionales están abriendo un espacio de negocio enorme donde en todos estos años las redes no han podido llegar.

¿Hay espacio para emprendedores que piensen aplicaciones/desarrollos para el pago móvil?

Muchísimas, es un nuevo mundo que está recién empezando a desarrollarse con fuerza. Nuestra compañía que está trabajando en la región desde hace máss de 8 años ya ha desarrollado un plan para apoyar a los nuevos emprendedores y que puedan sumarse a este proyecto.

En cuanto a obstáculos, Fondacaro indica que no suele haber mucho financiamiento para los nuevos desarrolladores y la consecuencia es menos oferta:  “Al ser la tecnología muchísimo más compleja que la utilizada para Internet -por la gran variedad y tipo de dispositivos móviles que existen en el mercado- el resultado son desarrollos limitados, a veces muchos de ellos sólo para smartphones, otros para algún operador telefónico, y muchos han terminado en fracasos rotundos” concluye.

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa