Emprendedores LATAM ¿Cómo somos, qué nos falta?

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A propósito del   Reset and StartUp ( RASU) que se realizó ayer en Santiago de Chile, un encuentro convocado bajo la premisa de que el “talento emprendedor no se hereda,  se construye”, es escrita esta columna sabatina que tiene por objeto identificar los puntos o principios en común que tienen los emprendedores  que provienen de  ambientes con recursos menores o acceso restringido como es el caso de nuestra región.

La conferencia consistía en un programa de 10 testimonios/historias personales de emprendedores tecnológicos sudamericanos que han logrado influir en sus entornos, y posibilitar un cambio de actitud  en los asistentes para que den ese paso cualitativo entre el ” tengo un proyecto” al ” estoy trabajando en mi empresa”.

He resumido algunos valores/hábitos que el emprendedor  latinoamericano debe aprender para ser exitoso  y también he identificado algunas ventajas que tiene frente a quienes provienen de otros continentes.

Por aprender

1.- Darse el tiempo para incubar la idea.-   Aunque las notas de prensa siempre buscan el momento “Eureka” para el relato de la historia, las ideas tienen un largo proceso de incubación en la mente del emprendedor, mucho más si este emprendimiento está ligado a la innovación. No importa quién es el “dueño” , pues lo más seguro es que existan varias decenas de personas dándole la vuelta a la misma idea. Donde se marca la diferencia es el sistema que se supo construir para unir la piezas la sostienen y  permiten su funcionamiento.

2.-  No existe empresa sin mercado.-  Si  resulta que el 90% de emprendimientos fracasan porque no tienen mercado objetivo,  es que el proceso de creación del producto, así como su distribución, está divorciado de las necesidades del entorno.

3.-  Una sola cosa y bien hecha.-  Reconozcamos, la todología nos puede jugar una mala pasada. Y por más talentoso que seas, el CEO, fundador, desarrollador, relacionador público, diseñador gráfico, blogger, speaker, estratega tiene un límite. Concentrarse en lo que uno sabe hacer y hacerlo lo mejor posible es algo que debemos aprender.

4.- Evitar el pensamiento urgente.- Lo urgente es tal cuando no ha sido realizado a tiempo.

5.- Pasar el networking a la sociedad efectiva.- Además de reunirse a compartir ideas y charlar; es importante hacer de una reunión, una herramienta de negocios o un laboratorio de ideas.  Si crees que alguien tiene el perfil para aportar a tu proyecto…¡ salta al ruedo y haz un plan!

Ventajas

1.- Sobre la marcha.-  América Latina tiene, al contrario de lo que muchos piensan, una extensa historia emprendedora. No en tecnología, es cierto, pero en lo social y cultural el sudamericano está acostumbrado a crear e improvisar soluciones que en un inicio no existían.

Aquello que los economistas muchas veces identificaron como “economía informal o subempleo” no era más que un emprendedor  “sin papeles de  emprendedor” que  había creado un producto o servicio. La informalidad en la economía latinoamericana habla más de la irrealidad de los sistemas legales y tributarios, que los expulsan con una serie de reglas y condiciones  simplemente irreales.

2.- Socialmente comprometidos.-  Gracias a las crisis que hemos debido enfrentar, sabemos que el optimismo debe  ser realista.  Las fórmulas de libro de autoayuda son chocantes en una región donde la desigualdad social es la característica predominante, los emprendedores tecnológicos de América Latina pueden ser  líderes con un alto impacto en sus comunidades mucho más relevantes que en otros lugares del mundo.

3.- Sabemos que no somos el ombligo del mundo.-  Y por lo tanto estamos más ávidos de buscar información de aquello que sucede en otros lugares del mundo y eso nos hace desarrollar mayor empatía.

¿ Qué sumarías o quitarías de esta lista de pros y cosas por aprender aplicada a los emprendedores latinoamericanos?