
Laura Dark
En su definición más simple un freelance es “la persona cuya actividad consiste en realizar trabajos propios de su ocupación, oficio o profesión, de forma autónoma, para terceros que requieren sus servicios para tareas determinadas…” Hasta ahí nos queda claro el concepto y como nos sigue narrando la Wikipedia esta actividad inicia con los reporteros pero poco a poco se ha extendido a otras actividades profesionales, siendo las personas relacionadas con el área de la tecnología quienes más recurren a esta práctica.
Las consultorías, el diseño, la programación, el desarrollo de aplicaciones y/o software ahora cuenta con una gran cantidad de personas que de manera independiente ofrecen sus servicios a empresas o particulares, incluso a organizaciones gubernamentales.
En México y otros países de LATAM hemos tenido repercusiones económicas muy grandes a causa de la crisis financiera y posteriormente económicas, y los índices de desempleo también se han disparado, a pesar de que los gobiernos aleguen la generación de éstos, la realidad es que podrá haber muchos empleos, miles si ello quieren alardear pero ninguno reditúa, ni siquiera cumple con dar in ingreso que cubra necesidades básicas de una familia promedio. Pero eso será tema de otro post.
El punto es que la misma necesidad de muchos profesionistas de cubrir gastos, de mantener una familia o tan sólo de tener un ingreso que nos mantenga en un nivel cómodo de vida, ha llevado a integrar la actividad de Freelancear teniendo que recurrir a extensiones de jornadas laborales.
Ahora bien la tecnología ha contribuido en gran medida a que una gran cantidad de personas se integren a las filas de los freelance y NO desempleados como en muchos casos se les quiere ver. Los primeros freelanceros eran caballeros medievales andaban por el mundo con su lanza buscando un amo a quien servir, ahora muchos andan por la vida con una computadora portátil de cita en cita entregando cotizaciones, buscando hot spots que les permitan sincronizar sus agendas y convencer a clientes de cerrar un trato.
Las ventajas y desventajas de hacerlo son diversas y que la balanza se incline hacia uno u otro lado dependerá de la disciplina de cada uno. Pero ahí les van algunas de las que me han tocado vivir:
Ventajas:
Desventajas:
Podríamos seguir listando muchas pero esas las dejamos para los comentarios. El punto es que cada persona debe valorar el ser un freelance o arriesgarse a serlo. La idea de este post es que evalúes de una forma realista lo que implica ser trabajador independiente. Aunque en lo personal, los momentos de frustración se borran cada que un cliente te dice que sí.