Fantasmas en Twitter y en la red: ¿Buenas intenciones, egoísmo o requisito?

Supongamos que ya usted sabe que existe la red social Twitter y conoce su funcionamiento. Ahora, ¿qué lo mueve a abrir una cuenta en Twitter?. Las respuestas a esta pregunta, estoy segura, pueden ser las más diversas y predecibles: intercambiar información, compartir puntos de vista, conocer a otras personas, aprender sobre un tema o demostrar cuán sabiondo se es. Puede ser una combinación de todo o simple curiosidad y aventura. Personas en distintas latitudes conocen Twitter y en un momento específico quizá deciden lanzarse al agua. Los resultados y experiencias en el uso de la red social, los aprendizajes y descubrimientos negativos o valiosos, son tan subjetivos que no son motivo de comentario en esta entrada.

Ahora, lo que si me interesa, es contarles mi inquietud sobre aquellos que crean la cuenta y así, sin más sin más, la dejan muerta. Entran a escena factores que considero más descabellados para la apertura de una cuenta en Twitter, factores que considero además discutibles desde mi punto de vista. Algunos de ellos que después desglosaré:

  • Requisito de ejercicio de clase.
  • Buenas intenciones.
  • Por si las moscas.

 

¿A dónde va la basura digital?

Cuando se habla de basura digital normalmente se piensa en esos millones de teléfonos, computadoras y aparatos que van a dar a la caneca diariamente, cuyos componentes al ser desechados generan un terrorífico cóctel de sustancias tóxicas.

Sin embargo hay otra connotación de la expresión “basura digital” en la que no muchos piensan. Se trata de una considerable cantidad de información obsoleta, olvidada y no usada a través de los años; contenidos que no son útiles pero ahí están ocupando un espacio en la red. Por ejemplo en basura digital se traducen también:

  • Sitios web abandonados.
  • Imágenes copiadas muchas veces [sin necesidad].
  • Videos REMAKE como los de Youtube que son resubidos.
  • Correos y comentarios SPAM.

Hace un tiempo leí en Diario Clarín sobre un estudio de 2007 realizado por la consultora estadounidense Nemertes Research que revelaba como el creciente uso de internet y la falta de inversión en infraestructura podrían saturar la red en tan sólo tres años. Estamos en 2010 y yo la verdad no se muy bien cómo van estos asuntos de capacidad y cifras. Pero el desconocimiento no impide que me preocupe un poco y me pregunte: ¿realmente la gente se pellizca sobre la forma como “habita” esta red?.

Para hacerme entender se me ocurre contarles un ejemplo de mi diminuto granito de arena en este sentido. En mi afán por esculcar y aprender sobre internet me encuentro todos los días con redes sociales y servicios de todos los colores. Casi en cada jornada encuentro una nueva herramienta, aplicación o comunidad en la que es necesario un registro para poder participar. Decidí unos meses atrás no abrir cuentas en todo lado, pensé que sería mejor curiosear antes y responderme antes de ingresar:

  • ¿Para qué me sirve estar aquí?
  • ¿Qué puedo aportar estando aquí?
  • ¿Estoy registrada en un servicio que ya me sirve para algo similar?

Así he ido aprendiendo que no tengo que estar en todo lado sólo por moda; que además siempre está la opción, pasado un tiempo, de eliminar la cuenta en la red social o servicio donde definitivamente no tengo ninguna actividad. ¿Es dispendioso? Quizá. Pero es un compromiso que decidí asumir con el ánimo de no enredarme la vida y de no tener una presencia ficiticia en internet. ¿Cómo ficticia?. Pues claro, si no estoy aportando nada, si no uso el servicio, si simplemente soy un registro más que realmente no aprovecha funciones y opciones… siento que soy una usuaria farsante y por ello mejor me retiro, me hago a un lado, y continúo con mis búsquedas por otro lado. Claro, no creo que sea un gran aporte al problema de falta de capacidad en la red, pero es simplemente mi forma de organizar mi participación en redes sociales y servicios específicos donde abrir la puerta para nunca más volver me parece una forma de generar esa basura digital de la cual hablaba antes.

 

Acaparando dominios: alguien gana, alguien pierde

Algunos de ustedes deben haberse topado en su trasegar por internet con sitios web que ni son páginas inexistentes ni está el contenido que buscaban. Se trata de los dominios que son atesorados por no-se-quién en quién-sabe-dónde para quién-sabe-qué. A una persona o empresa con con cupo en la tarjeta de crédito o intenciones muy claras se le ocurre que es el negociazo del siglo acaparar dominios diversos para luego cobrar por ellos una millonada. ¡Muy ingeniosos!, se les reconoce. Pero bueno, hay negocios con los que no estoy de acuerdo y este es uno de ellos: ¿en verdad será tan rentable?. No dudo que así sea.

Ricky, de la agrupación colombiana Estados Alterados, comentaba en la pasada edición de Campus Party Colombia que perdieron el dominio estadosalterados.com. Estuvieron inactivos como banda por algunos años y descuidaron ese tema de la página web que a finales de los 90, principios de nuevo siglo, no era un tema tan apremiante. Luego este año cuando la agrupación decide regresar y quiere, natualmente, retomar su página web, el dominio que pudieron registrar es estadosalterados.net. Su sitio actual es maravilloso, los contenidos que comparten son atractivos y les va bien, con el .net creo yo desde afuera, les va muy bien.

Ahora cierta empresa o persona en algún lugar del mundo ha decidido cobrar a la banda US $7.000 por el dominio estadosalterados.com. ¿Cómo recupararlo de manera justa?, ¿para qué le servirá el dominio .com de los Estados Alterados a esa empresa si la agrupación ni puede ni quiere pagar una cifra ridícula para retomarlo?. Lo cierto es que esta situación no ha truncado para nada el regreso de la banda; evidentemente encontraron alternativas para resolver el tema y seguir con intensidad y talento trabajando en su música y comunicándose por diversos medios con sus viejos y nuevos seguidores.

 

Discutible pero cierto

Regresando a Twitter, se me ocurre que en cierto modo abrir cuentas para nunca más volver, acaparar nombres de usuario porque si, cumplir con un requisito, motivados por un “quizá algún día”, es algo irresponsable, egoísta o descuidado.

El fin de semana una amiga me contaba que abrió en Twitter una cuenta para hablar de su interés por la gastronomía, compartir sus conocimientos y aprender sobre otros usuarios valiosos que se muevan por la red social. Me contaba además que el nombre de su usuario no lo tenía muy claro y decidió emprender la lluvia de ideas durante el proceso de registro, probando con lo que se le ocurriera y encontrándose con la desagradable realidad de que todas los nombres que intentaba estaban ocupados… pero sin ser usados.

Continuó la búsqueda por largo rato hasta que se acomodó con un nombre sonoro, atractivo y relacionado con su interés de participación en Twitter. También encontró que una misma agencia de publicidad colombiana tenía “ocupados” muchísimos usuarios, todos con la misma característica: 0 tweets, 0 listas, 0 seguidores, 0 seguidos y la misma url de la “creativa” agencia.

Ella me preguntó ¿por qué lo hacen?. Yo no tuve respuestas muy contundentes, sólo algunas ideas sueltas y me quedé pensado en ello desde el sábado pasado. Esa situación es el origen de este texto. Ahora sin respuestas claras pero con curiosidad similar a la de ella me pregunto: ¿esta gente crea cuentas por egoísmo, con bonitas intenciones o como estrategia de inspiración?.

Retomo entonces esas situaciones en las que se me hace discutible abrir una cuenta en Twitter [y creo que quizá aplica para otras redes sociales o servicios]:

1. Como requisito de clase: Aunque loable por parte del profesor me parece equivocado. Yo por tres años fui docente universitaria, dictaba un curso llamado radio digital. Como parte de las actividades los estudiantes debían crear una cuenta en un servicio llamado Poderato que sirve para alojar y compartir Podcast. Mi idea [bastante ilusa] era que los estudiantes durante el semestre compartieran por allí sus contenidos, se apropiaran del servicio y se enamoraran del podcasting.

Semestres después la experiencia docente me enseñó que presionar a los estudiantes para que usen un servicio, ponerlo como requisito aunque sean buenas las intenciones, es el peor afrodisíaco, la estrategia más efectiva para que los nuevos usuarios de Poderato o cualquier otro lugar digital, salgan despavoridos y no se interesen por conocer y participar activa y honestamente.

Aprendí que, en contraste, lo verdaderamente necesario es contar a través de historias y experiencias sobre servicios, herramientas y redes sociales; revelar sus riesgos, bondades y rasgos particulares. Como requisito, así no sea bruscamente impuesto, eso de “abramos una cuenta en Twitter” quizá cautive a dos o tres personas… los demás serán desertores insatisfechos que no llegaron por interés propio o curiosidad y a la larga, cuando el curso termine, la cuenta estará muerta hasta que 6 meses después el Soporte Técnico de Twitter la desactive.

2. Buenas intenciones: Hoy uno de los usuarios que sigo tuiteó:

“Listo, creado el Twitter de ______. Todavía lo dejaré como cuenta dormida hasta tener el sitio arriba. Ahora a pelear con FB y sus Pages“.

Pensé en preguntarle: ¿por qué dejar la cuenta “dormida”?, ¿por qué no mover la cuenta desde ahora?. Claro, es bonito empezar con todo un paquete listo y tener un gran volumen de contenidos para compartir y generar conversación. Pero también conozco tantos proyectos que se mueren en el camino esperando a que todo esté perfecto, a que todo esté como un ponquecito para sacarlo al aire. No digo que en todos los casos debamos mostrar el esqueleto de la idea desde cero y con toda la vulnerabilidad. Digo que con ambiciones pero sin respuestas definitivas, podría resultar hasta saludable en algunos casos: alimentar la idea de otras ideas y percepciones frescas, interactuar sin temor, quizá pedir ayudar para que el blog pueda salir mucho antes con el apoyo de personas experimentadas, encontrar nuevos rumbos para un un proyecto y su mejor ejecución.

Hablo de perder el miedo, echarse al agua y no pensarlo dos veces: a veces dar tantas vueltas y esperar para “mostrar” un “producto terminado” puede significar no mostrar nada y dejar en el camino cuentas muertas que, de haberse compartido como proyecto y con intenciones claras y menos pretenciosas, no serían hoy basura digital.

3. Por si las moscas: Esta me parece la peor motivación, la más similar a ese asunto de la compra de dominios indiscriminadamente. Y bueno, reconozco que hay una explicación para ese tema de acaparar dominios aunque no sea justificación amable para mi: se trata de un negocio, genera plata para personas y empresas y ahí, el que pega primero, pega dos veces. Para el caso de Twitter donde aún no hay cobro, donde se supone que la participación es más libre y abierta, considero casi detestable que haya cazadores de usuarios “por si las moscas”, “por si acaso”, “porque de pronto”. Es aquí cuando algunas preguntas me asaltan.

Para el caso de agencias de publicidad, personas o colectivos productores de contenidos y afines:

  • ¿Si no tienen la idea hoy, cuándo la tendrán?.
  • ¿Asignan nombre a proyectos y estrategias de clientes apoyados en los usuarios que tienen cazados o en remojo?.
  • ¿Alguien se ocupa de la creación de cuentas fantasma con nombres al azar para luego, cuando algún proyecto aparezca, buscar allí la inspiración?.

Realmente las anteriores son preguntas ignorantes, no hay sarcasmo como si mucho de desconocimiento. Sólo les reitero: Pasados 6 meses Twitter desactiva las cuentas sin movimiento; ojalá que el nombre de usuario creativo aquél que tienen en remojo no se les vaya a escapar.

Y para el caso de personas desocupadas que acaparan usuarios para nunca mover activamente:

  • ¿No tienen nada más que hacer en la vida?.
  • ¿Es un gran logro en su prontuario sumar y sumar usuarios fantasma?.

* * *

En conclusión, no se espanten. Esta simplemente es una crítica a la gente que ni hace ni deja hacer, a las personas o empresas que obstaculizan en alguna medida el desarrollo enérgico e interactivo de ideas que otro, en algún lugar del mundo, si decide ejecutar. Por fortuna, para quienes no crean tanta basura digital y sin sentido, para quienes realmente desean ejecutar sus proyectos y participar en la red: siempre habrá más alternativas y caminos, una puerta cerrada será un empujón para encontrar un dominio o nombre de usuario más pertinente, sonoro y creativo con el cual si podrán moverse activamente en internet, compartir contenidos, vender productos y servicios… o simplemente conversar.

 

[Imagen de encabezado es de Rosaura Ochoa, tomada de Flickr > Licencia Reconocimiento 2.0 Creative Commons.]

 

Acerca del autor

maritzasanchez

Soy Comunicadora Social - Periodista colombiana. Paso buena parte del tiempo recorriendo Internet, jugando y aprendiendo sobre procesos de comunicación y alfabetización digital, interacción y construcción colaborativa de conocimiento y cultura. Soy Editora en Jefe de Pulso Social y Asociada en PR & On line Communications de Socialatom Group, Asistente de investigaciones y comunicaciones de Fundación Karisma y Colaboradora de Creative Commons Colombia. Soy @coloresmari en Twitter [ http://www.twitter.com/coloresmari ] y mi blog es http://www.detodosloscolores.com .

  • Yo siempre me creo usuarios con mi nick, pauloat, en todas partes. Es parte de mi identidad en la web. La uenta de Twitter, pauloat, la cree en el 2007 hice 2 twitts y nunca mas la volví a usar sino hasta 2010 que la red social se hizo popular. Si hubiera esperado al 2010 para hacerla seguramente encontraría que el nombre pauloat ya fue ocupado por alguien (como me ha pasado en algunas redes sociales y servicios) y me hubiera molestado mucho.

    Respecto a la agencia de publicidad con todos los nombres de usuarios es una estrategia comercial a futuro, cuando tengan un cliente que necesite una cuenta para hablar de comida ellos tienen muchos nombres muy sonoros para ofrecerle.

  • A eso me refiero Paulo. Respeto que lo hagan pero no lo comparto: ¿abrir cuentas indiscriminadamente para tenerlas inactivas por 3 años cuando la red social se ponga de moda?. En ese caso como en el de las agencias de publicidad y sus estrategias comerciales a futuro se me hace un tanto egoísta: hay gente que si tiene ya el tiempo y las ganas para poner ese nombre participar activamente. Claro Paulo, como digo, es mi percepción nada más. Igual es una opción que lo hagan, que guarden nicknames para un futuro, pero pues no lo comparto.

  • ¿Y que sugieres para que en una clase se hagan talleres prácticos? Es verdad, la gente no continúa trabajando en estos servicios, pero también es cierto que la mejor forma de aprender es haciendo. ¿Hacer estas pruebas en servicios locales? ¿Eliminar las prácticas de las clases?

  • Maritza
    tomo una parte de tu post (muy bueno), “Como requisito de clase” para contarte que hace unos años, a una de mis hijas que estudiaba diseño gráfico, le pidieron que haga un blog para una materia, mi hija recurrió en seguida a mí para pedir SOCORRO, porque no sabía hacerlo (yo jamás había hecho uno), pero siempre los he ayudado en lo que pueda porque me gusta investigar…Yo laburaba en turismo, incursionando cada día más en el mundo 2.0 incipiente por estas latitudes (comienzos año 2007), y resultó que aprobó la materia con un 8 (yo hice y sostuve el blog todo el cuatrimestre), y … mi hija solo miraba y me estimulaba a seguir …, me decía: está quedando bárbaro jajaja!!
    bueno … a partir de ese día … yo no pude despegarme de los blogs, míos, ajenos, de cuanta red social se me cruzara, probando donde más cómoda me iba sintiendo, así llegamos a facebook, twitter, youtube, linkedin, delicious, y hoy intentando ser la social media manager de un organismo de turismo provincial, a cargo de los contenidos web y de todas las redes sociales en las que hemos decidido intervenir de acuerdo a las estrategias planteadas…
    Conclusión: mi hija, no se entusiasmo por los blogs… solo busco quien pudiera hacer su labor, porque la motivación no era suya si no un “requisito de clase”, es lo más negativo que se les puede hacer a los estudiantes… pero la madre a parir de allí, logró descubrir el rumbo de su especialización dentro de su profesión.
    saludos

  • marxepunx

    mmm el tema del dominio es tan importante como el contenido. El dominio es más facil de obtener que el contenido. Pero el valor de ambos es similar. Aquí la última subasta de dominios de Moniker. http://domainauctions.moniker.com/archive?id=56&x=48&y=18