Variables intuitivas para mover una idea o proyecto

Hace algunos días en la entrada “Marketing sorprendente de hoy: Ingeniárselas, dialogar y arriesgarse”, comentaba astronautaperdido que hay asuntos importantes relacionados con mercadeo que no están en los manuales. Ciertamente yo no tengo ningún fundamento teórico sobre el tema porque estudié comunicación social – periodismo y lo que al respecto me enseñaron fue muy tenue, liviano y, ahora que reviso, etéreo: lo poquito que había de concepto riguroso se evaporó.

Así que no tengo como seguir los manuales, pero en lugar de abrumarme es algo que me alegra: nunca he sido muy juiciosa para seguir instrucciones al pie de la letra. Por fortuna estoy hoy aquí en Pulso Social, compartiendo unas ideas nada conceptuales que son simple producto de la curiosidad, la observación y algo de experiencia.

Es esta entonces una entrada sencilla de viernes en la quiero proponer y contarse cuatro variables que, según vivencias con instituciones y proyectos laborales o personales, considero pertinente contemplar a la hora de empezar a mover una idea creativa o de negocio.

Las variables a continuación, téngalo bien claro, no son camisas de fuerza ni preceptos absolutos. Simplemente se trata de caminos que comparto, asuntos que suelo tener en la cabeza y el corazón para “emprender” algún proyecto, sea cual sea su campo productivo o del conocimiento.

1. Convicción: Se me ocurre indispensable sacar del escenario las dudas, estar convencido con toda la energía, entusiasmo y claridad de que aquello que se nos metió en la cabeza vale la pena, es buena idea y merece todo nuestro esfuerzo e interés. Porque si se nos ocurrió… ¡por algo será!. No todas las ideas son buenas, pero aquellas que si lo son se nos instalan en el corazón y en la cotidianidad, nos generan inquietud, nos roban la concentración de otros asuntos y nos obligan a dedicarle atención. A eso le llamo tener convicción: desear con muchas fuerzas llevar a cabo esa idea, hacerla viable, convertirla en algo real.

Foto de Horia Varlan en Flickr. Licencia By CC.2. Equipo: No soy de las que gusta de la soledad. Creo firmemente en eso de “dos cabezas piensan mejor que una”; y bueno, si son quizá tres o cuatro, mejor todavía. Con chispazos de buenas ideas todos nos encontramos en algunos momentos de la vida, pero creo firmemente que una buena idea creativa o de negocio es más realizable entre varias personas. Es evidente que todos no sabemos de todo, por ello es razonable rodearnos de personas cualificadas que puedan ayudar a poner en marcha y sostener un proyecto; este me parece un tema vital y creánme que no exagero.

Por más buenas intenciones y deseos que tengamos, apostarle a una idea, sacarla a flote de forma solitaria, y luego mantenerla viva, no es así de sencillo. Es nutrutivo y eficiente que un equipo integrado por personas con experiencias y conocimientos específicos mueva un proyecto. Una idea en la cabeza y manos de una sola persona corre muchos riesgos, el primero de ellos, volverse aburrida y quedarse en una situación estática. Creo en que un trabajo en equipo, con todos los líos que pueda implicar en algunos sentidos, es mucho más colorido y dinámico que el cansado y monocromático trabajo solitario.

3. Chispa: Quizá suena a canción de secundaria, lo se, pero creo que toda idea creativa o de negocio debe tener su propia pequeña chispa, ese poder de atracción o seducción que los consumidores o clientes no podrán encontrar fácilmente en otro lado. “La imaginación es el límite” me decían justamente hace ya más de diez años en el colegio, es una expresión que sigo escuchando y leyendo por ahí. Aunque cliché, creo que es verdadera la exhortación. Una idea o proyecto tiene futuro y será de gran impacto si sus creadores y promotores le apuestan a su desarrollo con ingenio y audacia. No queremos ver todos los días más de lo mismo o la repetición de la repetidera: queremos encontrar experiencias, empresas y creaciones que nos sacudan, nos pongan a pensar o nos dejen en las nubes, nos inquieten y atraigan con fuerza e imaginación. ¿Cómo encontrar esta variable? Pues no creo que haya nadie con una fórmula en ningún lugar del mundo, pero si creo que con convicción y un buen equipo se pueden hallar elementos para otorgar a la idea o proyecto su carácter, esencia y rasgo distintivo que le sacará del montón.

Foto de "sachin" en sxc.hu.4. Persistencia: Entonces resulta que tenemos una magnífica idea a la cual le entregamos toda la cabeza, el corazón y el ingenio. Logramos conformar un equipo integral y hasta armonioso. Todo marcha bien y el proyecto rueda de forma asombrosa… ¡pues no es suficiente!. Cuando a una idea creativa o de negocio le invertimos tanto esfuerzo para sacarla a flote, hace falta coraje y el triple de energía para mantenerla y evolucionarla. Un almacén de ropa y accesorios, un taller de fotografía, una empresa que reparte desayunos en fechas especiales, una aplicación para ordenar tareas en iPhone, una marca de zapatos o de ilustraciones: todas ideas excelentes, creativas y rentables tal vez… todas tienen que transformarse, mejorar, fortalecerse. Algo debe movernos todos los días a imprimir nuevas dosis de interés y valorización a proyectos que, de quedarse quietos, podrían desfallecer.

La competitividad es pan de todos los días y no es ningún tesoro escondido. Cada minuto, cada segundo, en algún lugar de la ciudad, el país o el mundo, alguien puede estar desarrollando una idea similar a la nuestra, alguien puede estar activamente evolucionándola y moviéndola con todas sus fuerzas… ¡bien por él!. Mientras tanto, ese proyecto al que le hemos metido el lomo y el alma, no puede quedarse atrás; es más, debe mantener su chispa y transformarla para que cada vez que alguien se tope con ella se sorprenda, interese y enganche.

Confianza, fuerza, imaginación, trabajo en equipo, esfuerzo incansable, seducción, dedicación: todo esto puede sonar a cuento de “superación personal” tipo Walter Riso o Paulo Coelho [nada tengo ni a favor ni en contra de estos dos autores]. Se me ocurre que estas no son “claves” o “fórmulas” para el “éxito”, son simples aspectos que considero se deben tener muy latentes a la hora de emprender un proyecto, a la hora de movilizar una idea hacia su desarrollo, difusión y permanencia en el tiempo. Quizá muchos de ustedes tengan “fórmulas” o rutas para abrir camino a sus sueños de negocio o producción creativa: el truco es que no nos quedemos quietos con tanto que hay por hacer.

 

Acerca del autor

maritzasanchez

Soy Comunicadora Social - Periodista colombiana. Paso buena parte del tiempo recorriendo Internet, jugando y aprendiendo sobre procesos de comunicación y alfabetización digital, interacción y construcción colaborativa de conocimiento y cultura. Soy Editora en Jefe de Pulso Social y Asociada en PR & On line Communications de Socialatom Group, Asistente de investigaciones y comunicaciones de Fundación Karisma y Colaboradora de Creative Commons Colombia. Soy @coloresmari en Twitter [ http://www.twitter.com/coloresmari ] y mi blog es http://www.detodosloscolores.com .

  • Muy bueno!!

    Sólo una frase:

    No one is ready for a thing until he believes he can acquire it #NapoleonHill

  • como siempre útil e inspirador!!!…algo que me gustaria comentar es sobre el punto #2 del trabajo en equipo…a veces uno al ver que en cierta forma hace las cosas bien, como que llega un momento que dices “bahh esto lo puedo hacer yo, para que llamar a alguien mas..o “tal vez si lo delego no lo van a hacer tan bien como yo lo haria”…yo era una persona bastante egoista y me gustaba hacer todo por mi propia cuenta..hasta que quice armar un proyecto de negocio y me vi con el oscuro panorama de que solo no lo podia sacar adelante..el proyecto se evaporó y desde ese momento estoy cuidando primero en trabajar por un proyecto en que haya mas de una persona involucrada y segundo, buscar rodearme de personas que sepan cosas que yo no, con habilidades y destrezas que yo no tenga…y claro tambien aprendiendo a trabajar en equipo…
    Saludos!