La responsabilidad del twittero

Hace algunas semanas en mi blog escribía una reflexión preguntando cuál es la responsabilidad de un anunciante respecto a campañas publicitarias que se aprovechan de graves problemas sociales en favor de sus marcas.

Hace algunas semanas en mi blog escribía una reflexión preguntando cuál es la responsabilidad de un anunciante respecto a campañas publicitarias que se aprovechan de graves problemas sociales en favor de sus marcas.

Es el caso de una casa de bolsa, que provocó una serie de cuestionamientos entre twitteros ante la desaprobación de una campaña que juega con el gimmick personas desaparecidas en momentos cuando en Venezuela los secuestros ocurren a diario en todo el país y sin distingo de clase social.

A pocos días me vi en una situación incómoda, cuando un seguidor desmintió una información en la que yo daba cuenta desde mi cuenta de Twitter de un supuesto asalto hecho por un grupo comando a un supermercado caraqueño.

El hecho supuestamente había ocurrido casi dos días antes, pero una amiga, vecina cercana del supermercado supuestamente asaltado, envió un mensaje a sus amigos de Facebook contando detalles del hecho.

Eso me bastó para darlo por cierto, pues se trataba de la credibilidad, no sólo de una amiga, sino de una vecina del lugar, por lo general bien informada.

Al parecer el hecho nunca ocurrió. Seguramente pudo ser fruto de una regular estrategia de falsos rumores que -otros rumores- atribuyen al aparato de seguridad cubano que circunda el poder presidencial en Venezuela.

Vino mi cuestionamiento. Siendo un periodista con más de dos décadas de oficio, ¿cómo cometí esa falta de hacer pública una información sin verificar la fuente?

Recordé otro episodio hace algunos meses en 828198_investigationel que la twitósfera venezolana -twitterzuela, como la llamamos algunos- se inundó de RTs que daban cuenta de la muerte del ex-presidente Rafael Caldera. Si bien él permanece en delicado estado de salud desde hace mucho tiempo, aún sobrevive en su hogar. Era un tweet falso, pero no salió de un laboratorio de contrapropaganda, sino del escritorio de una jóven periodista que escuchó a su jefe (el director del periódico) decir algo relacionado con la posible muerte del expresidente. Pues como reconoció posteriormente en un tweet, ella le creyó a su jefe porque él es siempre un hombre muy bien informado. Así, queriendo dar la primicia, lo posteó como avance informativo en el site del diario y en su timeline de Twitter.

Fue, también por Twitter, que otro periodista desmintió la información luego de que pudo hacer contacto con familiares del ex-presidente Caldera. Otros medios también lo hicieron.

De todo lo anterior me queda el sabor de una de las reglas tradicionales del periodismo, la importancia de contrastar fuentes de las informaciones a fin de verificarlas. La inmediatez de la Web 2.0, y el dulzor de las redes sociales, nos han hecho olvidar que el periodismo sigue siendo el mismo oficio que requiere un uso responsable del medio. Sea un diario de 48 páginas o un post de 140 caracteres.

Acerca del autor

luisindriago

Periodista, consultor, blogger; interesado principalmente en tecnología, negocios y responsabilidad social. @lindriago y lindriago.wordpress.com

  • Que bueno tu articulo Luis, pero es cierto, los fundamentos del periodismo, como los del marketing, son los mismos, social media/twitter/redes sociales son solo una herramienta mas, pero no se deben desechar las mejores practicas para depender netamente de estos nuevos medios.

  • Cierto lo que comentas Andrés, los fundamentos son eso: las bases, y no se pueden obviar. Gracias por tus palabras!

  • hasta a los noticieros más prestigiosos de la televisión les pasa eso. La calidad del periodismo depende de la distancia directa a la fuente de información, pero en estos tiempos necesitamos mecanismos de comunicación ágiles y por eso no siempre es posible verificar el 100% de la veracidad de la info por lo que hay que confiar en fuentes intermedias. Darle a la sociedad el poder calificar y reportar sobre esas fuentes es un fuerte mecanismo para hacer periodismo responsable.

  • Bien por mantener esa ética. Saludos

  • estoy de acuerdo, la rapidez con la que se mueve actualmente las noticias, quizas no hay mucho tiempo de constatar las cosas, pues cuando las constates y las publiques ya otros tomaron el riesgo y tomaron la primicia, quizas lo mas adecuado es siempre dar la fuente de la informacion y mas siendo informacion que hacen publica en redes sociales