Socializando el hardware y madurez tecnológica

La imparable miniaturización de procesadores así como la reducción de costos de fabricación de componentes (fenómeno en gran medida debido a la eficiente globalización de la industria electrónica) han traído a nosotros una nueva familia de equipos netbooks.

La imparable miniaturización de procesadores así como la reducción de costos de fabricación de componentes (fenómeno en gran medida debido a la eficiente globalización de la industria electrónica) han traído a nosotros una nueva familia de equipos netbooks.

Sin entrar en definiciones profundas, una netbook permite realizar tareas básicas como: conectarse a Internet, redactar documentos y tal vez escuchar música. El costo de dichos equipos permanece en el rango de los $250 dólares siendo un gran éxito comercial para los fabricantes y vendedores de estos diminutos equipos de cómputo; tan es así que la única gran marca que falta en ofrecer una netbook es Apple.
Sin embargo, y al margen de las estrategias del los líderes del mercado, las netbooks dan forma al sueño parecido a la organización One Laptop per Child pero dándole un toque frívolo al estilo One Laptop Per Geek.

Las crisis económicas regionales que azotan a América Latina hacen que la adquisición de equipos de cómputo sigan siendo una materia que raya en el lujo los cuales los grandes grupos sociales deben prescindir al haber necesidades más apremiantes. Este fenómeno es medible al observar enorme oferta de hardware genérico el cual compite directamente con los gigantes de la industria; esta socialización del hardware es uno de los pilares de la democratización de la información en América Latina.

En México los vendedores de hardware (tiendas departamentales sobre todo) tratan de paliar esta tendencia mediante el otorgamiento de créditos personales con los cuales se adquieren equipos muy sofisticados, y de marca, a mensualidades irrisorias pero que se eternizan por años. No es suficiente. Mantener el paradigma de las supercomputadoras hogareñas se traduce en beneficios pero no para los consumidores.

Los equipos netbooks van encaminando la tendencia a un responsable consumo de hardware. El sentido de lo utilitario se impone ante la grandilocuencia y el oneroso desperdicio. Es decir: las nuevas generaciones que comienzan a conectarse (y desarrollar su vida en línea) deben tener presente que no es necesario un procesador de doble núcleo para conectarse a su ciente de mensajería favorita; por lo pronto los padres de esas nuevas generaciones deberían saberlo ya dejando de promover esos viejos vicios.

¿Necesitamos más?

1084963_85419804Según las declaraciones de un alto responsable de la telefonía líder en México (Telmex) el público no necesita más ancho de banda debido, según él, a que el consumo de servicios en línea que realiza el mexicano promedio no requiere de más ancho de banda del que ya dispone. En parte tiene razón pues para leer las noticias en línea o hasta pasar el tiempo viendo videos en youtube no hace falta más de un 1Mb de velocidad. Sin embargo Telmex olvida que en México, como en casi todo el mundo, existe un sector que se dedica al desarrollo de software (y no me refiero a las empresas consultoras que subemplean a ingenieros que de esas hablaremos en otra ocasión) que si necesitan más ancho de banda para que la industria del software nacional deje de ser una patética sombra de sus competidores extranjeros.

Mientras la industria del software en México hace más con menos (sin dudar que en el resto de América Latina sea distinto) es tiempo de reflexionar en la madurez tecnológica de nuestro entorno; la fase de conexión a Internet debería ser ya una tarea completada y sería momento de comenzar a evolucionar a un mercado con exigencias inteligentes más acordes a los nuevos tiempos.

Y es que ya no estamos en los noventas.

Más sobre netbooks aquí.