Carlos Vera, Youtube y los puntos flacos

A propósito del post escrito por Lina Ceballos acerca de la Twittósfera y  el gobierno de Hugo Chávez, escribo esta nota a manera de reflexión entorno del importante papel que está desarrollando -y puede desarrollar- la Web 2.0 en el juego democrático en los países de la región donde los espacios dentro de los medios tradicionales, cada vez se vuelven más estrechos.

No voy a hablar de ideologías, por lo tanto aquellos que estén listos a sacar su banderita verde, amarilla o roja siento decirles que los decepcionaré pues en este artículo me centraré exclusivamente analizar cómo la red y las herramientas disponibles en ella hacen posible la difusión de un discurso que en este caso es del  periodista más importante del Ecuador, nos guste o no.

Me interesa enfatizar en cómo la estructura neuronal de la Web 2.0,  hace posible la pluralidad de mensajes y presencias, asunto elemental en la democracia del siglo XXI.  No obstante, esta interesante elección del periodista, puede quedar en el  mero intento sino sabe leer el nuevo mapa en el cual está situado.

Tras su salida de Ecuavisa y la trunca incorporación a Teleamazonas, Carlos Vera (que sigue escribiendo en Diario El Comercio) apostó por Youtube armando su propio canal en línea. Con 31.400 vistas, al momento que redacto esta nota,  cada semana alrededor de 18 minutos de información y opinión sobre el quehacer político del Ecuador son subidos a la plataforma  de videos más visitada del mundo.  Lo cual deja en claro, que el  medio funciona, es decir que es accesible, flexible, y permite la actualización. Por lo tanto la emisión del mensaje está garantizada y el principio de la libertad de expresión tiene cumplida su primera parte.

No obstante aunque esta información tiene un tráfico importante, todavía no logra consolidarse en la red donde el receptor no es un “televidente”, sino un usuario con poder de veto, es decir es libre de reproducir, pegar, compartir o cerrar la página que se despliega en su computador.  Algunos dirán que no existe ninguna diferencia entre el que mira videos por internet y quien mira televisión con su control remoto. Triste comparación.

El usuario tiene poder y llegado el caso es un aliado en la reproducción del mensaje, al cual enriquece. Es un catalizador de ideas, un terreno para la producción de nuevos contenidos de lógica colaborativa.

Otro punto es que Vera no debe perder de vista que en la web y blogósfera, los números cambian. Mientras la mayor  parte de los ecuatorianos tiene un televisor en su casa, es una minoría la que tiene un computador y más pequeño es el grupo que cuenta con acceso a internet. Lo cual debe ponerlo a pensar que su nuevo público es el mundo conectado, donde los ecuatorianos son un número minúsculo. ¿Cómo hacer que el mundo conectado se interese en lo que Carlos Vera dice sobre el Ecuador?

Me resulta curioso, que al googlear Noticias+ Ecuador, no aparezca link alguno al canal del periodista en Youtube. Es un error de gestión.

Esto puede responder a que Carlos Vera, aunque suba sus videos a Youtube, no ha desarrollado un concepto adecuado a la nueva infraestructura y ello termina por restar fuerza. Quizá la respuesta sea que “está armando una nueva plataforma”, sin embargo los blogueros saben que más que la infraestructura, se trata del desarrollo de competencias 2.0 que obligan a actuar en red y construir circuitos reproductores en cuanto espacio exista on line. En pocas palabras es necesario volver a la información más accesible y diversificada en la Web y ello puede comenzar por reemplazar el grupo de apoyo a Carlos Vera en Facebook, por un espacio donde el usuario se contacte con el periodista.

En suma, es interesante ver como las nuevas tecnologías de la información se consolidan como una opción frente a la falta de espacios dentro de los canales tradicionales de difusión, lo cual sin duda es un ejercicio de democracia y uno de sus pilares, la libertad de expresión, sin que ello represente el reemplazo de un canal por el otro, sino un desplazamiento y resistencia.

Acerca del autor

Maca Lara-Dillon

Co-founder & Chief Editor of PulsoSocial. Journalist and Researcher. She also worked for TV, Documentary Films and NGO´s in Ecuador and Argentina. You can follow her in Twitter on @macalara

  • Estimado Andrés, aprovechando tu disposición para analizar los alcances de la web 2.0 en Ecuador dejando a un lado las ideologías políticas, me pregunto, más bien te pregunto ¿porque no hablar o analizar casos más relevantes en lo que respecta al fenómeno web 2.0 en el país?, particularmente me pregunto ¿cuál es la opinión de la comunidad 2.0 respecto al portal http://www.asambleaconstituyente.gov.ec? el cual en cualquier término: niveles de audiencia, niveles de interacción, niveles de participación, aplicación de herramientas 2.0, innovación tecnológica, libertad de expresión, reconocimientos, etc, etc supera ampliamente al mal ensayo de cyberactivismo desarrollado por el periodista referido.

    Simplemente no comprendo el silencio de la comunidad 2.0 del país y menos aun el silencio de escritores y periodistas que analizan el día a día del web 2.0 ecuatoriano, hablar del caso de Carlos Vera, cuando en Ecuador se tuvo el primer parlamento 2.0 de la región, me suena a facilismo, a un mal sano impulso de escribir lo que se vende.

    ¿Será que para variar tendremos que esperar que expertos extranjeros hablen de este caso, o que la academia realice estudios serios sobre el tema para ahí, y solo ahí echarle un ojo a este proyecto?

    saludos

    Diego

  • Carmen Lara Dillon

    Hola Diego, gracias por tu opinión. Hay una diferencia temática en lo que dices. El propósito de esta columna era hablar sobre el emprendimiento de Vera dentro de un contexto específico que lo obligó a recurrir a las nuevas tecnologías de la web 2.0 para difundir un mensaje. Y tomando en cuenta que es el periodista más importante del Ecuador, vale la pena analizar la utilización que él ha dado a la plataforma.

    En el caso del proyecto que tu muy bien manejas para la Asamblea Constituyente este no se inscribe como proyecto periodístico, mas bien su clasificación es de herramienta del e-government en cumplimiento de la ley de descentralización y participación social del Ecuador y de la Ley Orgánica de Transparencia de Acceso a la Información Pública.

    A dicho proyecto lo compararía con las páginas Web del poder legislativo en otros países de América Latina como el caso de México, Costa Rica o Chile. Analizar el funcionamiento y propuesta de estas herramientas es interesante y te prometo hacerlo pronto, aún mas cuando la página de la Asamblea del Ecuador está participando en el World Summit Award. Enhorabuena Diego!