¿Cuál es tu influencia? ¿Sigues o marcas camino?

Reconocer a los que influencian (en la acepción positiva del término), es muy saludable como un ejercicio de reconocimiento a aquellos que se atreven a seguir sus intuiciones, como para los que deseamos aprender.  Con este propósito fue creado el premio Influencias 2009, que tendrá su primera fecha de entrega en abril del año próximo.

Palermo Valley está apoyando y difundiendo el concurso, que no es cien por ciento dedicado a la tecnología e información. No importa,  pues el propósito es reconocer los proyectos más innovadores  en tres campos: Diseño, Internet, y Comunidad. En cada uno de ellos se premiarán distintas categorías que en total suman doce. Para leer las condiciones de participación, haz click aquí.

El concurso también es un proyecto editorial que recopilará las mejores ideas que se presenten (no solamente los ganadores), para que el público pueda conocerlas más a fondo.

La idea es innovadora y ante todo  busca contribuir con una guía, una mapa de la innovación socio-tecnológica de la Argentina.

Me parece interesante aprovechar el tema de la convocatoria a este premio para que quienes estamos inmersos en la información sobre la blogocosa, emprendimientos tecnológicos  e informativos, nos preguntemos cómo estamos impactando nuestro entorno.

Como lo dijo Michael Smith  en su exposición en el marco de IV Encuentro Panamericano de Comunicación en Internet, del cual les hablé, el principal problema que ahora tienen los medios de comunicación es que todos se parecen entre sí y con ello, es evidente que van perdiendo su influencia en la sociedad.  ¿Por qué? Quizás han renunciado a la capacidad de sorprendernos, de proponernos nuevas visiones e interacciones.

Insisto en la oportunidad para reflexionar sobre la manera en la que estamos impactando positivamente en el mundo a través de nuestros emprendimientos.  Los más importantes emprendedores han logrado despuntar gracias a su capacidad de influir en el mundo. Sea con ideas novedosas como Popego o MercadoLibre o Fon en Iberoamérica o Facebook, Youtube y Google en el mundo  a través de las cuales los  emprendedores han cambiado la manera de ver un negocio o actividad como un medio para ganar plata, para encontrar un camino personal y vocacional.

Los emprendedores, en la actividad que sea, son aquellos que nos demuestran que creer en lo que soñamos y luchar por ello, vale la pena. Nos enseñan también que hay que pagar por ello, en horas de trabajo, esfuerzo, disciplina, hasta obsesión, pero que a la final asomará el resultado: dar trabajo a la gente, mejorar la vida de los usuarios, ser un motor de cambio. Alec Oxenford y Martin Varsvasky siempre hablan de ello.

Campeones de las ideas descabelladas, donde más de un cuerdo los ha llamado  a reservarse de empresas truncas, ellos por suerte han sido lo suficientemente necios, para lograr innovar su  mundo, nuestro mundo.