Tu emprendimiento vale menos, quizá la mitad

Son los tiempos que vivimos y obligan a una reprogramación de planes de negocios para startups en el mundo. Aunque muchos reportes y cálculos aseguran que el mercado de tecnologías e información en América Latina va a continuar su curva de crecimiento (quizá con una desaceleración en el consumo de hardware), los índices actuales  y el comportamiento  de los inversionistas  frente a la incertidumbre, nos llevan a pensar que  vender o producir más, no necesariamente va a traducirse en mayores ganancias para el emprendedor. Al contrario, los tiempos se avizoran difíciles que exigen soportar el temporal y reprogramar estrategias. En esta opinión de Carlos Blanco, Martin Varsavsky y Javier Martin (pienso que la lista va sumando).

Leamos con atención: las acciones de Google pasaron de valer 600 dólares en enero a 300 en noviembre, las acciones Nasdaq (el indicador tecnológico en Wall Street) tiene un desempeño temeroso y los bancos han comenzado a rediseñar sus participaciones en los startups tecnológicos al pagar la mitad de la cotización.

¿Entonces a qué se referían aquellos que decían que el sector no se vería afectado? Seguramente al nivel de penetración y diversificación de productos (especialmente en software, que depende  del desarrollador, que posiblemente trabajará más por lo mismo en un ambiente más caro). También la opción es que no hayan calculado que los inversionistas reaccionarían con la depreciación arbitraria de los emprendimientos.

Lo que está sucediendo en mercados como el español es que los bancos e inversionistas están realizando sus propios cálculos del costo de los startups, depreciando el valor del proyecto. Por ejemplo, si el emprendedor solicita 200 mil euros a cambio de una participación del 30 por ciento de su empresa, el capitalista entrega 100 mil euros a cambio de ese 30 por ciento. Lo cual deja al emprendedor en una situación muy difícil tomando en cuenta todos los costos fijos que debe asumir, además de la administración del proyecto.

Quizá en Argentina la realidad cambie un poco por cuanto los principales inversionistas del país son nacionales, de acuerdo a datos levantados por el Observatorio de Capital Emprendedor y del cual ya les conté en una entrega anterior. Lo que se puede esperar es los fondos efectivamente invertidos se contraigan.

De otro lado, los gobiernos locales, en especial el de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra altamente comprometido con el sector, por lo tanto, las líneas de crédito que se ofrezcan seguirán ofreciendo facilidades. No obstante en el caso de las compañías multinacionales tecnológicas y en los proyectos financiados con capital extranjero, lo que se genera es más bien un ambiente de incertidumbre en el corto y mediano plazo.

Rescato una entrevista publicada por Denken Uber, a Alex Oxenford donde advierte que aquellos que “quien no este fondeado o no gane plata va a tener serios problemas de conseguir financiación en los próximos 6 a 9 meses. Y mi consejo ahí sería un ajuste muy violento de costos, porque no creo que consigan ni un centavo. Si lo consiguen van a tener que entregar una parte gigantesca de valor y va a ser una mala decisión.” Que es exactamente lo que dice Javier Martin en Loogic.

El consejo de los expertos es: no entregues tu emprendimiento  a quienes quieran aprovecharse de la crisis, los malos tiempos pasan y la tecnología e información van a superar el mal momento. Renegocia tus tratados y haz tus propios ajustes.