El 58 % de los adultos no sabe lo que es una red social

La brecha tecnológica tiene varias maneras de ser construida. Mientras poblaciones completas en países en vías de desarrollo simplemente no tienen acceso a un computador, y menos a Internet; en países del primer mundo las diferencias vienen marcadas por la edad. Eso deja entrever el resultado de una encuesta realizada por la firma líder en estudios y sondeos de opinión y preferencias Synovate.

A un total 13 mil personas comprendidas en el rango de 18 a 65 años, se les preguntó cuán familiarizadas estaban con las redes sociales en internet. La encuesta, realizada en países tan distintos y lejanos entre sí, como Emiratos Árabes, Brasil, Bulgaria, Japón, Holanda, Estados Unidos y Eslovaquia revela que boom de las redes sociales es una actividad menor dentro del ciberespacio.

La información fue recogida por Mashable.com y revela que dentro del 48 por ciento de los adultos que aseguraron conocer las redes sociales un promedio del 36 por ciento de ellos declaró estar perdiendo el interés en ellas. Sin duda, el grado de actividad de un adolescente es mucho mayor que el de un adulto maduro, que puede llegar a considerarlo como un elemento de distracción de otro tipo de actividades.

La pérdida de interés se distribuye más o menos de la siguiente forma: 55% en Japón, 48% en Eslovaquia, 47% en Canadá, 45% en Polonia y Estados Unidos. Mientras tanto, los adultos de Francia e Indonesia están “más enganchados” con las redes y tan solo el 18 y 21 por ciento, respectivamente, declaró estar perdiendo el interés.

Así se revela que el motor de las redes sociales y su vertiginoso crecimiento, está en el nicho de los adolescentes, quienes visitan más de una vez al día sus perfiles, actualizan sus páginas y tienen mayor demanda de aplicaciones que permitan personalizar los contenidos que publican.

La noticia no es tan mala para redes como Facebook o MySpace, pues a lo sumo revela que existe un gran nicho de posibles miembros con necesidades específicas no atendidas. De hecho, existen países cuyo mercado está en pleno crecimiento. Brasil, Rusia y México no superan el 10% de penetración, cifras que pueden ser interpretadas como grandes oportunidades de expansión.

Por su lado, eMarketer, que también publicó la encuesta, proyecta que para fines de este 2008, el 44.3 % de los usuarios de Internet en Estados Unidos estarán suscritos a una red social.

Un dato muy interesante que arrojó la muestra es que el 46% de los consultados que sí pertenecen a este tipo de comunidades, aseguró que es más fácil hacer amigos a través de las redes sociales, que personalmente. En tanto el 28% de quienes no forman parte de ninguna, se mostraron contrarios a esta forma de relacionarse.

Por María del Carmen Lara-Dillon, escritora invitada

Acerca del autor

Andres Barreto

Andres Barreto

Inversionista en Socialatom Ventures. Fundador de Socialatom Group PulsoSocial, Grooveshark, Onswipe, y Coderise.org,

  • Emilio Lara

    Luego de una charla brindada con ocasión de un reciente congreso cooperativo en Puerto Rico, conocí, por intermedio de mi jefe directo, que se abordó el tema con absoluta preocupación, especialmente por la necesidad de involucrar cada vez más al usuario ejecutivo, y por ende adulto, al uso de esta clase de redes con fines laborales y profesionales.

    La definición de las redes como un espacio de ocio, cada vez tiene que ir perdiendo fuerza, puesto que constituye un prejuicio que limita la comprensión de las reales potencialidades de esta herramienta.

    Algunos países, por temas de conservación ambiental y uso consciente de los recursos energéticos, cada vez más está apostando al desempeño laboral de sus empleados desde sus hogares. Tal escenario necesariamente obliga a que las empresas y los usuarios en general reconceptúen las redes al tenor de su real dimensión y promuevan el involucramiento de sus colaboradores al uso de esta herramienta con fines profesionales y productivos.

    Considero que el artículo precedente es de vital para tener una comprensión más profunda de lo que constituyen las redes en la economía del futuro